Para nadie es un secreto que la Xbox One no la pasa bien en Japón. Incluso han tenido que venderla como un simple reproductor Blu-Ray, además de bajarle el precio, para que pueda moverse en el país del sol naciente. Una explicación para el fracaso de este sistema en dicha región es la poca cantidad de juegos dedicados a ese mercado que tiene.

A pesar de que Phil Spencer anunció esfuerzos para llevar títulos japoneses a su consola, estos no han tenido el éxito esperado, o en muchos casos, nunca se han materializado. Takuro Yamashita, CEO de Nippon Ichi Software, dio algunas luces sobre las razones que tendrían a la Xbox One en la lona en Japón.

“Honestamente, Microsoft no ha apoyado mucho a los juegos japoneses. Para ellos, los juegos de este país todavía son un elemento muy de nicho, a pesar de lo que estén intentando”, comentó Yamashita a MCV UK.

“La estructura que ellos manejan no está muy orientada para atender juegos de nicho o de mercados pequeños, como los juegos japoneses que no son de grandes compañías”, afirmó. Nippon Icchi, sin embargo, sí está dispuesta a hacer juegos para Xbox One, si es que lo hacen con el “juego adecuado”.

Por otro lado, existe una situación de “el huevo y la gallina“: Un desarrollador japonés quiere llevar su juego a la Xbox One, pero no lo hace porque sabe que muy poca gente lo va a poder jugar. Esto ocasiona que los jugadores japoneses no compren la Xbox, porque no tiene juegos japoneses. Y al haber pocos usuarios de Xbox, los desarrolladores no llevan sus juegos a esa plataforma… Es un círculo vicioso, del cual es muy difícil escapar. Y también explicaría por qué la Xbox está más enfocada en Occidente.

xbox one juegos japoneses

Nippon Ichi Software es la creadora de juegos como Disgaea, Phantom Brave, Marl Kingdom, La Pucelle: Tactics, Uta no Prince-Sama, y muchos otros títulos. Incluso cuenta con una subsidiaria, NIS America, para publicar varios de sus juegos en Occidente. En el 2012 ganó el record Guiness por publicar la mayor cantidad de RPGs de estrategia en el mercado.