Varias tiendas de cartas Pokémon en Japón empezaron a implementar tecnología de reconocimiento facial para controlar la venta de productos con alta demanda. El objetivo es evitar que una misma persona compre varias veces artículos con unidades limitadas utilizando distintos métodos para burlar las restricciones impuestas por los establecimientos, una práctica frecuente entre revendedores.

Una de las cadenas que adoptó esta medida es Dragon Star, que explicó que el sistema identifica a los clientes que ya realizaron una compra para impedir que vuelvan a adquirir el mismo producto durante el periodo de restricción. La empresa aclaró que las imágenes faciales se almacenan únicamente con ese propósito y que los datos se eliminan una vez finaliza el plazo establecido para la venta limitada. La decisión llega en respuesta al aumento de la reventa de sobres y cartas coleccionables, un problema que afecta desde hace varios años al mercado japonés.

La escasez de productos de Pokémon Trading Card Game ha llevado a las tiendas japonesas a probar distintas medidas para frenar a los revendedores, como sorteos, compras por reserva e identificación obligatoria. Ahora, el uso del reconocimiento facial representa un nuevo intento por garantizar que los productos lleguen a los jugadores y coleccionistas, aunque también ha abierto el debate sobre el uso de datos biométricos en este tipo de establecimientos