El anuncio de que PlayStation dejará de lanzar nuevos juegos en formato físico a partir de 2028 ya está teniendo consecuencias dentro de Sony. Según un nuevo reporte, la compañía comenzó a transformar su mayor planta de fabricación de discos, ubicada en Thalgau, Austria, donde parte del personal está siendo capacitado para trabajar en nuevas líneas de producción. La instalación, que actualmente produce alrededor de 600.000 discos al día —la mitad destinados a juegos de PlayStation—, reducirá esa actividad de forma progresiva en los próximos años.

En lugar de fabricar discos, la planta pasará a producir microlentes ópticas, una tecnología utilizada en distintos sectores, como la industria automotriz y dispositivos electrónicos. Para ello, Sony ya invirtió cerca de 30 millones de euros en nueva maquinaria y en la capacitación de sus aproximadamente 300 empleados, quienes serán reasignados a estas nuevas tareas en lugar de enfrentar despidos.

El movimiento refuerza la idea de que la estrategia digital de Sony no tiene marcha atrás. Aunque numerosos jugadores han expresado su rechazo a la desaparición del formato físico, la reconversión de su principal fábrica demuestra que la compañía lleva tiempo preparando esta transición. Todo apunta a que, a partir de 2028, los nuevos juegos de PlayStation estarán disponibles exclusivamente en formato digital, marcando el cierre definitivo de una etapa para la marca.