Jagex dejó claro que no se conforma con ser uno de los MMO más importantes del mercado. En una entrevista con The Game Business, el CEO del estudio, Jon Bellamy, afirmó que su objetivo es convertir a RuneScape en el MMO número uno del mundo y superar a World of Warcraft, un título que actualmente sigue liderando el género. Aunque reconoció que la diferencia entre ambas franquicias es considerable, aseguró que la compañía apunta a ese objetivo con una estrategia a largo plazo.

Como parte de ese plan, Bellamy recordó que el año pasado Jagex eliminó Treasure Hunter, una de las mecánicas de monetización más criticadas por la comunidad. El ejecutivo admitió que esta decisión redujo de forma importante los ingresos del juego, pero afirmó que ayudó a estabilizar la cantidad de suscriptores por primera vez en cuatro años. Según explicó, ahora el estudio busca ofrecer una experiencia con menos presión diaria y menos contenido basado en el miedo a perder recompensas (FOMO).

El siguiente paso llegará el 3 de octubre, durante RuneFest, donde Jagex promete anunciar una gran actualización destinada a atraer de vuelta a los jugadores que dejaron el MMO. Bellamy evitó revelar detalles, pero aseguró que será el equivalente a «poner un banquete sobre la mesa», en referencia a un contenido de gran escala con el que esperan impulsar una nueva etapa para RuneScape y acercarse a su ambiciosa meta.