
Tras el anuncio de que un peluche de Pikachu de edición limitada que se había agotado casi de inmediato volverá a estar disponible, varios aficionados de Pokémon empezaron a burlarse de los revendedores que estaban intentando vender las unidades agotadas a precios inflados.
La figura, parte de la celebración del 30.º aniversario de la franquicia, fue puesta a la venta inicialmente en Japón a través de Pokémon Centre por unos ¥3 300 (aproximadamente 21 USD), con una versión más pequeña como llavero por unos ¥880 (alrededor de 5,60 USD). Ambas opciones se agotaron rápidamente, lo que llevó a que aparecieran listados en sitios de subastas en Japón con precios que alcanzaban hasta ¥35 000 (unos 223 USD) por el conjunto.
Posteriormente, The Pokémon Company publicó un aviso en el sitio oficial de Pokémon Center indicando que ambos productos volverán a estar disponibles a través de preventa, con el objetivo de que más aficionados puedan comprar el peluche a su precio original en lugar de recurrir a precios inflados de revendedores.

