Publicado: 24 de abril del 2026
Una nueva exclusiva llega a PlayStation 5 de los creadores de Resogun y Returnal. Precisamente, este último es con el que más se le compara por compartir una esencia muy similar, posicionándose casi como su sucesor espiritual. Hablamos de Saros, título que fue presentado el año pasado durante un State of Play.
Housemarque, estudio finlandés reconocido por sus juegos roguelike —es decir, experiencias con escenarios generados aleatoriamente, muerte permanente y alta dificultad—, ha construido una sólida identidad en este género. Si bien este estilo existe desde hace décadas, fue Returnal el que lo llevó a un público más amplio dentro de PlayStation.
Ahora, cinco años después, llega una nueva propuesta que promete llevar nuestros sentidos al límite. Pero la pregunta es: ¿logra ser tan desafiante y sólido como su “antecesor espiritual”? Descúbrelo en esta reseña de Saros.
El siguiente Review fue posible gracias a un código otorgado por PlayStation Studios, y no contiene ningún tipo de spoiler.
Si bien muchos lo están llamando el sucesor espiritual de Returnal, hay que dejar algo claro: Saros no tiene ninguna conexión directa con el título antes mencionado. Aunque pueden parecerse en gameplay y presentación, no comparten universo ni historia, por lo que puedes disfrutarlo sin haber jugado Returnal.

Saros nos lleva a un grupo de exploradores que llega al planeta Carcosa, un entorno hostil cuya principal característica es que cambia constantemente en cada visita. Nuestro protagonista, Arjun, tiene la misión de investigar la desaparición de su tripulación, pero en el proceso también se enfrenta a un conflicto personal que lo llevará a cuestionar su propio propósito, todo bajo la influencia de un misterioso eclipse permanente.

Uno de los aspectos más destacables del juego es su tono oscuro y de ciencia ficción, que recuerda a películas clásicas del género de los años 70 y 80. Más allá de su estética futurista, la historia aborda temas como tragedia, traición y descubrimiento, con momentos que realmente impactan. La narrativa está bien construida y se complementa con elementos que encontramos durante la exploración, como grabaciones de audio, hologramas y documentos, los cuales funcionan como recompensas y ayudan a profundizar en lo ocurrido en este mundo.

En cuanto a la duración, el juego puede tomar entre 12 y 15 horas para completar la historia principal si ya tienes experiencia en el género roguelike. Si eres nuevo, es probable que te tome cerca de 20 horas. Por otro lado, alcanzar el 100% puede extender la experiencia hasta unas 30 a 40 horas. Eso sí, cada exploración —uno de los puntos más fuertes del juego— lo cual lo llamaremos «ciclo», puede durar entre 15 y 60 minutos, dependiendo de la dificultad, ya que cada vez que mueres, tendrás que empezar desde el inicio.

Si nunca has jugado un roguelike, Saros es una excelente opción para iniciarte en este tipo de juegos. A diferencia de otros títulos del género, como Hades o incluso Returnal, resulta mucho más amigable. Esto se debe, en parte, a su sistema de teletransportación, que evita los recorridos largos entre niveles para llegar a los objetivos. En otras palabras, los niveles están divididos en etapas, y una vez que cumplimos una misión, podemos volver o salir.

Al explorar de esta forma, el juego nos recompensa con Lucenitas, un recurso que podemos canjear para desbloquear power-ups que facilitan la partida. De hecho, Saros puede volverse más accesible para quienes disfrutan explorar con paciencia, ya que cuenta con un árbol de habilidades donde podemos aumentar la energía, mejorar la obtención de armas e incluso conseguir una vida extra.

Estos sistemas hacen que Saros sea un roguelike más accesible, pero también es importante mencionar que todo es opcional. Puedes completar el juego sin subir habilidades, ya que no existe obligación de progresar en este aspecto, lo que mantiene el reto para quienes buscan una experiencia más desafiante.
Como es habitual en el género, los mapas cambian en cada partida y pueden volverse más difíciles según el progreso, lo que incentiva la exploración constante. Además, al desbloquear habilidades, se abren nuevas rutas y caminos alternativos para encontrar mejores objetos.

Por último, aunque al perder o completar un ciclo comenzaremos “de nuevo”, las habilidades y atajos permanecen. Si bien esto reduce la dificultad, también motiva a seguir jugando, ya sea para explorar más allá de donde nos quedamos o para desbloquear ese objeto que estábamos a punto de conseguir.
Estamos ante un juego de disparos en el que debemos apuntar mientras analizamos constantemente el entorno, evitando que cualquier proyectil nos alcance. A diferencia de Returnal, donde el frenesí de los combates se limitaba a acciones más básicas, en Saros tendremos que aprovechar todos nuestros recursos: ganchos, teletransportador y escudo. Este último destaca como una gran novedad, ya que puede usarse tanto para bloquear ataques como para hacer parrys, aunque no funciona con todos los proyectiles. Para esos casos, contamos con el dash, que nos permite atravesar ciertos tipos de balas.

Los combates son mucho más dinámicos, obligándonos a usar el entorno para esquivar enemigos. Habrá momentos en los que toda la pantalla se llena de proyectiles, generando un caos total que recuerda a clásicos como Gradius o Ikaruga.

El gunplay es más agresivo, y si tienes experiencia en shooters, no te resultará tan complicado, especialmente dependiendo del arma que consigas. Aquí entra en juego el factor suerte: puedes obtener armas con autoapuntado, ideales para concentrarte en esquivar, o una escopeta muy potente, pero limitada en combates a larga distancia.

Como mencionamos, una buena combinación entre arma, escudo y dash hará la experiencia mucho más llevadera. Aunque el juego presenta una curva de dificultad amigable, todo cambia al enfrentarse a los jefes de cada zona. Estos combates ponen a prueba tu dominio de las mecánicas, exigiendo máxima concentración y precisión, al punto de que podrías tardar varios minutos en derrotarlos.
Mención aparte merece el jefe final, que lleva todas estas habilidades al límite y ofrece un desafío digno para cerrar un juego que, sin duda, sabe cómo poner a prueba al jugador.
En el apartado visual, el juego luce formidable. Sus escenarios, que recuerdan a los diseños de H. R. Giger, nos transportan a un futuro distópico en un planeta lejano, con entornos llenos de detalles y elementos que invitan a observar cuidadosamente cada rincón. Además, todo esto se ve espectacular en pantallas grandes, haciendo que la inmersión sea aún mayor.

Los personajes están bien diseñados, especialmente sus armaduras y armas. Sin embargo, sus rostros no terminan de convencer del todo, ya que por momentos se sienten inexpresivos. Es cierto que este estilo ya se veía en Returnal, pero considerando el tiempo entre ambos juegos, se esperaba una evolución más marcada. Aun así, esto no quita que los modelos se vean realistas.
Algo que destaca bastante es el tono sepia del apartado visual, que le aporta un aire de misterio y terror muy bien logrado.

La banda sonora también es formidable, con composiciones que recuerdan a Interstellar o incluso a la saga Alien, logrando transportarnos a un espacio misterioso y peligroso. Son piezas que generan tensión y pueden ponerte ansioso con solo escucharlas.
Finalmente, el juego contará con voces en español latino, donde encontraremos varios talentos reconocidos. Las actuaciones están bien logradas en general, aunque algunos diálogos pueden sentirse un poco forzados. Aun así, se agradece mucho poder disfrutar del juego en nuestro idioma.

Saros nos presenta una propuesta que sirve para iniciar en el género Roguelike, algo que hace que se diferencie de Returnal. Housemarque nos da un buen equilibrio entre desafío y accesibilidad, permitiendo que jugadores como poca experiencia como con mucha, disfruten el juego a su propio estilo.
Algo que debemos destacar es el gameplay dinámico, la variedad de herramientas en el combate y un sistema de progresión que nos da la libertad de «upgradear» o no. Y sin duda, su ambientación, y apartado audiovisual aportan una gran experiencia junto con su historia.
Si bien, puede que Saros parezca que no es un juego para todos, la verdá que sus atributos ayudan y dan facilidades a este Roguelike lo hacen que si. Si bien Saros no reinventa el género, lo que si hace es redefinirlo, convirtiéndose en una buen opción para la PlayStation 5.
Lo positivo:
Lo negativo: