Electronic Arts confirmó el cierre definitivo de su venta por 55.000 millones de dólares, poniendo fin a más de tres décadas como empresa cotizada en bolsa. La operación fue liderada por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF), junto con Silver Lake y Affinity Partners, convirtiendo a EA en una compañía de capital privado. El PIF controlará aproximadamente el 93,4 % de la nueva empresa, mientras que el acuerdo incluye cerca de 20.000 millones de dólares en financiación mediante deuda, lo que la convierte en la mayor compra apalancada (leveraged buyout) registrada hasta la fecha.

Con esta nueva estructura, EA buscará centrarse en sus franquicias más rentables, como EA Sports FC, Madden NFL, Battlefield, The Sims y Apex Legends. Diversos analistas consideran que la compañía priorizará proyectos de gran escala y con menor riesgo comercial, reduciendo la inversión en títulos más experimentales. Por su parte, el CEO Andrew Wilson aseguró que este cambio permitirá a la empresa pensar a largo plazo sin la presión de los mercados financieros y que abre una nueva etapa para el crecimiento del estudio.

La adquisición marca uno de los movimientos más importantes en la historia reciente de la industria del videojuego y se suma a otras grandes operaciones, como las compras de Activision Blizzard y ZeniMax Media por parte de Microsoft. Aunque el cambio de propiedad ya es oficial, todavía existe incertidumbre sobre cómo afectará esta nueva etapa a la estrategia creativa y al desarrollo de futuros juegos de Electronic Arts.