La tensión en torno al futuro de Arkane Lyon ha escalado de forma drástica tras la publicación de un comunicado oficial por parte del sindicato francés STJV (Syndicat des travailleurs·euses du jeu vidéo). En el escrito, los representantes de los empleados acusan directamente a Xbox de haber provocado artificialmente los problemas de producción de Marvel’s Blade, calificando la gestión corporativa de la compañía como un acto de «sabotaje» hacia el propio estudio que financia.

Según denuncian los trabajadores, la dirección de Microsoft impuso un bloqueo de contratación que se prolongó durante 19 meses, impidiendo al equipo incorporar el talento técnico necesario para mantener el ritmo previsto de desarrollo. El sindicato sostiene que, a pesar de estas trabas logísticas, el nivel de calidad del juego se mantiene a la altura de la reputación del estudio, pero lamenta que la propia matriz utilice los retrasos derivados de su propia política de recortes como pretexto financiero para justificar el cierre o la venta de la desarrolladora.

Las negociaciones sobre el destino de Arkane Lyon continúan bajo un plazo límite extendido hasta el próximo 13 de diciembre, mientras se evalúan ofertas de posibles compradores externos —con nombres sobre la mesa como el de Ubisoft— y los trabajadores exigen garantías económicas y de empleo ante una posible reestructuración que amenaza el futuro de más de 200 profesionales.