
El diseñador American McGee afirmó que el juego que está desarrollando como sucesor espiritual de la saga Alice estará narrativamente conectado con el final de Alice: Madness Returns, la segunda entrega de la serie.
El nuevo proyecto estará basado en Plushie Dreadfuls, una línea de peluches creada por McGee junto a su esposa, que representan distintas condiciones de salud mental, enfermedades crónicas y neurodivergencias. El juego utilizará este universo como base para su historia.
Según explicó el propio McGee en una entrevista, el inicio del juego se vinculará directamente con el desenlace de Alice: Madness Returns, de forma que funcione como una continuación espiritual de la historia, aunque sin utilizar oficialmente la propiedad intelectual de Alice, cuyos derechos pertenecen a Electronic Arts.
El protagonista del nuevo título será James, un niño huérfano con una historia que, según McGee, guarda paralelos con la de Alice. El diseñador comentó que el personaje está inspirado en experiencias personales de su infancia, de forma similar a cómo construyó el trasfondo de Alice en los juegos originales.
El proyecto todavía se encuentra en una etapa temprana de desarrollo y no tiene fecha de lanzamiento confirmada. McGee ha señalado que su objetivo es crear una obra que mantenga la conexión temática con la saga original sin entrar en conflicto con los propietarios de la licencia.

