Zach Cregger, director de la próxima película de Resident Evil, reconoció que se tomó varias libertades respecto a los videojuegos para desarrollar una historia propia. Durante un panel en la Comic-Con de San Diego, explicó que la cinta no busca ser una adaptación exacta de los títulos de Capcom y que, por ejemplo, estará ambientada en 2026 en lugar de los años 90. El cineasta afirmó que tomó esas decisiones para contar «la historia que quería contar» y dar a la película el estilo visual que imaginó.

A pesar de los cambios, Cregger aseguró que la película mantiene el espíritu de la franquicia. Según explicó, su intención es trasladar al cine la tensión, la sensación de vulnerabilidad y el enfoque de supervivencia que caracterizan a los juegos, en lugar de copiar personajes o acontecimientos ya conocidos. La historia seguirá a Bryan, un mensajero médico atrapado durante un brote biológico que ocurre en paralelo a los eventos de Resident Evil 2, pero desde una perspectiva completamente nueva.

La nueva adaptación llegará a los cines el 18 de septiembre de 2026 y será un reinicio independiente de las películas anteriores. Aunque las declaraciones del director han generado opiniones divididas entre los seguidores más fieles de la saga, Cregger confía en que su enfoque logre capturar la esencia del universo de Resident Evil sin limitarse a reproducir la historia de los videojuegos.