
Thomas Mahler, director de las aclamadas entregas de Ori, volvió a apuntar contra Xbox con una serie de declaraciones polémicas sobre Game Pass. Según el desarrollador, el servicio «podría haber funcionado» si Microsoft hubiera mantenido un estándar de calidad más alto en sus lanzamientos.
Mahler argumentó que el problema no es el concepto de una suscripción para videojuegos, sino que Xbox terminó priorizando la cantidad sobre la calidad. En sus palabras, la compañía comenzó a lanzar contenido «como una fábrica», lo que habría debilitado el atractivo del servicio para muchos jugadores.
Las declaraciones llegan en un momento delicado para Xbox. Durante los últimos meses, la compañía ha reconocido públicamente dificultades relacionadas con Game Pass, incluyendo desaceleración del crecimiento, cambios en los precios y una revisión de su estrategia general.
Mahler también cuestionó la sostenibilidad del modelo de estrenos first-party disponibles desde el primer día en la suscripción. Este es un debate que ha ganado fuerza recientemente, con varios analistas y exejecutivos de la industria planteando dudas similares sobre el impacto que puede tener en las ventas tradicionales de videojuegos.
No es la primera vez que el fundador de Moon Studios critica a Xbox. Desde la publicación de los juegos de Ori, Mahler se ha mostrado especialmente vocal respecto a decisiones estratégicas de Microsoft, convirtiéndose en una de las voces más controvertidas dentro de la industria.
Mientras tanto, Xbox continúa ajustando su modelo de negocio. La compañía ha reducido precios en algunos planes de Game Pass, estudia cambios en su política de exclusividades y busca reforzar su catálogo con lanzamientos más consistentes en los próximos años.
Las declaraciones de Mahler seguramente alimentarán un debate que lleva años dividiendo a la industria: si los servicios de suscripción representan el futuro de los videojuegos o si, por el contrario, terminan afectando la calidad y la rentabilidad de los grandes lanzamientos.
