Bungie anunció una nueva reestructuración interna que traerá consigo importantes recortes de personal. En un comunicado oficial, el estudio señaló que se encuentra reorganizando sus operaciones tras el cierre del ciclo de contenido de Destiny 2 y reconoció que el juego «no cumplió las expectativas» durante los últimos años. Como consecuencia, la compañía aseguró que ya no podía seguir operando con el tamaño que mantenía hasta ahora.

La situación fue confirmada también por Sony. En una comunicación interna, el director de PlayStation Studios, Hermen Hulst, informó que los despidos afectarán a un número significativo de empleados, incluyendo a la mayor parte del equipo que trabajaba en Destiny 2 y a algunos miembros involucrados en el desarrollo de Marathon. Los recortes también alcanzarán a áreas de apoyo dentro de Sony Interactive Entertainment que colaboraban con Bungie.

El anuncio llega pocas semanas después de que Destiny 2 recibiera su última gran actualización de contenido, marcando el cierre de una etapa para una de las franquicias más importantes del estudio. Bungie explicó que sus futuros proyectos todavía se encuentran en fases tempranas de desarrollo, lo que influyó directamente en la decisión de reducir su plantilla.

Estos despidos representan otro golpe para la compañía, que ya había atravesado múltiples rondas de recortes desde su adquisición por Sony en 2022. Además, diversos reportes apuntan a que el rendimiento comercial de Destiny 2 estuvo por debajo de las expectativas de PlayStation, algo que la propia empresa reconoció en informes financieros anteriores.

Pese a la situación, Sony aseguró que Marathon sigue siendo una pieza importante dentro de la estrategia futura de Bungie y que continuará apoyando el desarrollo del juego y de los proyectos que actualmente permanecen en incubación.