El estudio de videojuegos Build A Rocket Boy atraviesa una crisis severa que podría culminar en el cierre definitivo de sus instalaciones, según recogen diversos informes de la industria citados por Video Games Chronicle. La desarrolladora, fundada por Leslie Benzies —antiguo presidente de Rockstar North y figura clave en la producción de entregas de la saga Grand Theft Auto—, ha notificado a sus empleados la apertura de un periodo formal de consultas para evaluar el cese de sus actividades.

La situación financiera del estudio se ha visto gravemente afectada tras la tibia acogida del público y los deficientes resultados comerciales de MindsEye, su ambicioso título debut de acción y aventura en mundo abierto. A pesar de haber recibido una financiación de más de 110 millones de dólares por parte de inversores internacionales como NetEase, el proyecto no ha logrado alcanzar las metas operativas necesarias para sostener la estructura de sus oficinas divididas entre Edimburgo, Budapest y Los Ángeles.

Aunque la directiva de Build A Rocket Boy no ha emitido un comunicado oficial confirmando la clausura definitiva de la compañía, fuentes internas confirman que la mayoría de los proyectos en desarrollo paralelo han sido congelados. El movimiento supondría un nuevo golpe para el sector de los desarrollos de gran presupuesto (AAA), poniendo en riesgo cientos de puestos de trabajo e interrumpiendo la ambiciosa estrategia transmedia que la compañía planeaba desplegar en los próximos años.