
Assassin’s Creed Codename Hexe atraviesa nuevos cambios internos tras confirmarse la salida de Benoit Richer, su director de juego, quien dejó Ubisoft para fundar un estudio independiente.
La salida de Richer se produce apenas unos meses después de que el proyecto también perdiera a su director creativo, Clint Hocking, lo que convierte a este en el segundo cambio importante de liderazgo en poco tiempo.
Richer había trabajado previamente en Assassin’s Creed Valhalla y en Batman: Arkham Origins, y llevaba varios años dentro de Ubisoft antes de abandonar el estudio.
Pese a estos movimientos, Ubisoft ha señalado que el desarrollo de Hexe continúa con un equipo experimentado, ahora bajo la supervisión de Jean Guesdon, veterano de la saga.
El juego, que aún no tiene fecha de lanzamiento, apunta a ser una entrega más oscura y narrativa dentro de la franquicia, con rumores que lo sitúan en un contexto inspirado en los juicios de brujería en Europa.
Por ahora, no se han anunciado cambios en su calendario, pero la salida consecutiva de figuras clave añade incertidumbre sobre el rumbo final del proyecto.

