
Microsoft ha anunciado formalmente una nueva serie de despidos masivos que afectarán a un número indeterminado pero significativo de empleados en toda la división de Xbox, incluyendo equipos en ZeniMax Media, Activision Blizzard, Xbox Game Studios y sus oficinas corporativas globales. En un memorando interno firmado por Phil Spencer, jefe de la división de juegos, se confirma que la reestructuración responde a la necesidad de ajustar la disciplina financiera del grupo y garantizar un crecimiento sostenible tras las adquisiciones multimillonarias realizadas en los últimos años.
A la reducción de personal se suma una profunda reorganización organizativa en la cúpula de gestión de los principales sellos creativos de la firma. Bajo la nueva estructura directiva, Matt Booty asumirá la supervisión ejecutiva unificada de franquicias prioritarias como Call of Duty, Warcraft, Halo, Fallout y The Elder Scrolls, unificando las operaciones creativas y de producción que antes operaban de forma independiente entre King, Bethesda, Activision y los estudios internos de Xbox.
La reestructuración también ha provocado la cancelación de proyectos no anunciados en fase temprana de desarrollo y la pausa operativa de algunas iniciativas secundarias. Spencer reconoció en su mensaje a la plantilla la dificultad de prescindir de talentos clave en la organización, al tiempo que reiteró la apuesta estratégica de la marca por fortalecer sus principales licencias, su servicio Game Pass y su ecosistema de juego multiplataforma.
