Tras confirmarse la ruptura del acuerdo entre Sony Interactive Entertainment y Kojima Productions para la edición de Physint, nuevos informes publicados por Bloomberg han revelado los motivos detrás de la cancelación del proyecto por parte de PlayStation y el posterior traspaso de sus derechos de publicación a Xbox Game Studios.

Según fuentes cercanas al acuerdo, la decisión de Sony responde a una combinación de factores financieros y de gestión operativa. Tanto Death Stranding como Death Stranding 2: On the Beach no alcanzaron los objetivos de ingresos fijados por PlayStation. Informes de analistas estiman que la secuela apenas superó los 2,5 millones de unidades vendidas entre PS5 y PC, un margen de beneficio insuficiente frente a un presupuesto estimado que superaba los 150-200 millones de dólares.

Physint se encontraba ya en vías de superar significativamente su presupuesto inicial acumulando varios retrasos en sus hitos de desarrollo, lo que generó desconfianza en la cúpula de PlayStation tras el endurecimiento de sus controles de costes tras fracasos recientes en el ámbito del servicio como uso de referencia (Concord).

La negativa de Kojima Productions a ceder la propiedad intelectual de forma permanente a Sony o a garantizar una exclusividad vitalicia de la franquicia limitó el interés de la multinacional en seguir asumiendo el riesgo financiero del desarrollo.

La cancelación fue notificada al estudio de Hideo Kojima a mediados de junio, momento en el que el creativo inició negociaciones alternativas para salvar el desarrollo. El proyecto de acción y espionaje continuará su producción bajo el sello de Xbox Game Studios, sumándose a las colaboraciones previas entre la desarrolladora nipona y la división de Microsoft.