
La crisis en Build A Rocket Boy sumó un nuevo capítulo este fin de semana. Decenas de trabajadores y exempleados se concentraron frente a la sede del estudio en Edimburgo para protestar contra la decisión de organizar un evento de prueba para seguidores de MindsEye, con vuelos y alojamiento pagados por la empresa, apenas semanas después de haber despedido a cientos de empleados. La manifestación fue organizada con el apoyo del sindicato Independent Workers Union of Great Britain (IWGB).
Los manifestantes sostienen que la compañía está destinando recursos a mejorar su imagen entre la comunidad mientras deja sin empleo a buena parte de su plantilla. Además, el sindicato acusó al estudio de reemplazar parte del trabajo que antes realizaban profesionales de control de calidad con pruebas realizadas por aficionados invitados al evento. Las críticas también se suman a otras denuncias recientes relacionadas con presuntas prácticas antisindicales y el uso de software de vigilancia sobre empleados.
Hasta el momento, Build A Rocket Boy no ha respondido públicamente a las protestas. El estudio atraviesa un momento complicado tras el lanzamiento de MindsEye, un juego que recibió críticas mayoritariamente negativas y estuvo acompañado de despidos, cancelaciones de contenido y diversas controversias internas. La manifestación refleja el creciente malestar entre los trabajadores por la gestión del estudio durante los últimos meses.
