Una tienda japonesa implementó una medida poco común para frenar a los revendedores de cartas de Pokémon Trading Card Game: obligar a los compradores a pasar un test antes de poder adquirir el producto.

La iniciativa se detectó en una sucursal de la cadena Bic Camera en Tokio, donde quienes quieren comprar la nueva expansión deben responder correctamente un cuestionario de 15 preguntas sobre Pokémon. Solo quienes aprueban pueden acceder a la compra.

El examen incluye preguntas básicas —como identificar criaturas de la franquicia—, pero se generan de forma aleatoria para evitar que los revendedores memoricen respuestas.

Además del test, la tienda aplica otras restricciones:

  • Límite de una caja por persona
  • Requisito de tener tarjeta o app de cliente
  • Apertura del producto en caja para impedir su reventa como “nuevo”

La medida busca atacar directamente a los llamados scalpers, compradores que adquieren grandes cantidades de cartas para revenderlas a precios inflados, un problema creciente en el mercado del coleccionismo.

Según testimonios compartidos en redes, varios revendedores no lograron pasar el test, lo que permitió que más fans reales accedieran al producto.

Aunque es una solución puntual, el caso refleja hasta qué punto las tiendas están experimentando con nuevas estrategias para proteger a los jugadores frente a la especulación en el mercado de cartas.