El mercado de hardware para PC se enfrenta a una nueva presión financiera que amenaza directamente a los presupuestos más ajustados. Según las advertencias de PC Partner Group, conglomerado responsable de marcas de tarjetas gráficas de relevancia internacional, el incremento progresivo en los costes de suministro y la escasez de componentes fundamentales comenzarán a encarecer también a las tarjetas gráficas de gama de entrada o económica.

Durante los últimos meses, la creciente demanda de infraestructura orientada a centros de datos e inteligencia artificial había concentrado las subidas de precio y los problemas de stock en los modelos de gama alta, caracterizados por una mayor cantidad de memoria VRAM. Sin embargo, la tensión en la cadena de suministros y el encarecimiento generalizado de componentes clave han comenzado a trasladarse al segmento más accesible del mercado, el cual servía como refugio para los usuarios que buscan ensamblar o actualizar equipos sin realizar grandes inversiones.

Esta tendencia negativa amenaza con reducir las opciones asequibles para los jugadores en la segunda mitad del año. Además, diversos analistas y actores del sector señalan que este escenario de costes al alza no solo afectará a los componentes de ordenadores personales, sino que también podría terminar condicionando la fijación de precios en el mercado de consolas de próxima generación.