
El grupo autodenominado «Cyberleek», responsable de la publicación de numerosos vídeos y material inédito de Grand Theft Auto 6 en las últimas semanas, ha lanzado un ultimátum a Rockstar Games y Take-Two Interactive. Los atacantes aseguraron que liberarán una compilación funcional completa del título —incluyendo la campaña principal de principio a fin junto con los créditos del estudio— a menos que la compañía modifique su estrategia comercial y anuncie el lanzamiento de copias en formato físico.
La agrupación ha vinculado sus exigencias a una campaña de presión corporativa que exige una disculpa pública por parte de los editores y el abandono de los modelos exclusivamente digitales. Sin embargo, investigaciones de la industria y el análisis de sus comunicados han evidenciado que el colectivo utiliza simultáneamente estas filtraciones para impulsar un esquema especulativo de criptomonedas, ocultando intereses económicos detrás de sus supuestas reivindicaciones en favor de los jugadores tradicionales.
Por su parte, Take-Two Interactive mantiene abiertas diversas líneas de investigación legal para identificar y procesar a los responsables de las brechas de seguridad, recurriendo a solicitudes de información judicial a plataformas de comunicación para frenar la distribución del material robado. La nueva amenaza se produce a pocas semanas del esperado estreno mundial del videojuego, elevando la tensión en torno a uno de los lanzamientos más vigilados y vulnerables de los últimos años en la industria del ocio electrónico.
