
Ubisoft ha confirmado cambios en la dirección de la franquicia Assassin’s Creed: los responsables del equipo que llevó adelante Assassin’s Creed IV: Black Flag han sido puestos al mando de la serie principal. La compañía espera que su experiencia con una de las entregas más aclamadas de la saga ayude a definir el rumbo creativo de futuros títulos.
En un comunicado, Ubisoft indicó que el estudio de Toronto —que lideró Black Flag y sus sucesores directos en esa línea narrativa— será ahora el principal responsable de los próximos juegos de Assassin’s Creed. Este movimiento sigue la reestructuración iniciada tras los despidos y ajustes que afectaron a varias oficinas del grupo en los últimos meses.
Tomás Maureille, jefe de producción de Ubisoft Toronto, comentó que el objetivo es recuperar algunos de los elementos que definieron la experiencia de Black Flag —como la exploración naval y la sensación de libertad en un mundo abierto— sin descuidar la evolución de la narrativa y las mecánicas que han caracterizado a la saga en los últimos años.
Ubisoft remarcó que este cambio se da en un momento clave para la franquicia, en el que busca consolidar una dirección clara después de periodos de rotación de equipos y proyectos con distintos enfoques. El estudio espera que la nueva estructura facilite una visión uniforme para las próximas entregas, aunque no se han anunciado títulos específicos ni fechas de lanzamiento vinculados a este nuevo liderazgo.
Con esta decisión, Ubisoft refuerza la influencia interna de Toronto —equipo cuyo trabajo en Black Flag sigue siendo citado por fans y críticos como uno de los puntos altos de la serie— a la vez que intenta armar un camino más definido para el futuro de Assassin’s Creed.

