La difusión no autorizada de nuevos fragmentos de jugabilidad de Grand Theft Auto VI ha tomado un giro insólito. Los individuos o grupos detrás de la filtración de estos clips han publicado un comunicado en el que amenazan de forma directa con seguir filtrando proyectos confidenciales de otras importantes editoras y desarrolladoras de la industria del videojuego si estas no atienden a sus reclamos.

Según los filtradores, sus acciones no responden únicamente al deseo de ganar notoriedad, sino a una supuesta campaña de protesta contra las políticas de monetización y gestión de las editoras que consideran perjudiciales o abusivas para los usuarios. En su mensaje, advierten que cuentan con acceso a material reservado de múltiples empresas de gran calibre y que no dudarán en hacerlo público progresivamente si las compañías continúan aplicando medidas que afecten a los derechos o la experiencia de la comunidad de jugadores.

La amenaza marca un precedente preocupante para la seguridad de la información dentro del sector del entretenimiento digital, elevando la tensión entre los equipos de ciberseguridad de los grandes estudios. Por el momento, ni Rockstar Games ni las compañías señaladas han realizado declaraciones oficiales al respecto, mientras que las distintas plataformas de internet trabajan para retirar las copias de los vídeos filtrados y frenar su difusión masiva.