Bethesda confirmó en una reciente entrevista que están investigando la posibilidad de introducir cross-play —es decir, permitir que jugadores de diferentes plataformas (como PlayStation, Xbox y PC) jueguen juntos— tras años de peticiones por parte de la comunidad. Sin embargo, el equipo enfatizó que implementar esta función en un título que ya lleva casi una década en servicio sería extremadamente complejo, y por ahora no forma parte de los planes inmediatos.

Jon Rush, director creativo del juego, explicó que aunque el equipo reconoce el interés de los jugadores por el cross-play y “lo está analizando”, no es una prioridad actual y probablemente quedaría lejos en la hoja de ruta de desarrollo. La complejidad surge principalmente porque Fallout 76 no fue diseñado originalmente para soportar juego entre múltiples plataformas, lo que complica muchísimo “volver atrás” e integrar esa capacidad ahora.

Bill LaCoste, director de producción, detalló que este tipo de función suele planificarse durante las primeras fases de desarrollo, antes del lanzamiento de un juego. Añadió que retocar la infraestructura actual —que incluye aspectos como sistemas de cuentas, compras dentro del juego, gestión de monedas y sincronización de servidores entre plataformas— sería un “gran obstáculo técnico” que requeriría una reestructuración sustancial del código y de los sistemas de backend existentes.

Históricamente, contendores como el motor de juego (Creation Engine) y estructuras internas no fueron construidos pensando en cross-play, lo que agrava aún más el desafío. Analistas explican que cuando un juego no integra soporte multiplataforma desde el inicio, añadirlo posteriormente implica modificaciones profundas del motor, del manejo de datos persistentes y de la infraestructura de red, trabajos que tienden a consumir recursos significativos y a afectar otros planes de contenido