El repentino cierre de BioWare y la consecuente cancelación de la nueva entrega de Mass Effect continúan dejando al descubierto los motivos económicos y estratégicos que rodearon la drástica reestructuración de Electronic Arts. Según los detalles revelados por un informe reciente, la directiva de la compañía se vio obligada a evaluar su cartera de grandes proyectos de ciencia ficción y optó por priorizar el desarrollo de Star Wars Battlefront 3 por encima de la continuación de la saga espacial del estudio.

A pesar de que el nuevo título de Star Wars ni siquiera había comenzado oficialmente su fase de producción, las altas esferas del editor consideraron que una propuesta de disparos multijugador representaba una apuesta considerablemente más segura en comparación con los elevados costes y riesgos financieros asociados al desarrollo de un juego de rol de gran envergadura. Esta balanza comercial, sumada a los antecedentes comerciales mixtos de los últimos lanzamientos de BioWare y a los cambios en la cúpula ejecutiva de EA, inclinó la balanza hacia el cese definitivo de las operaciones del estudio.

La revelación añade aún más contexto al descontento generalizado de los seguidores, quienes en los últimos días han intensificado sus movilizaciones a través de iniciativas comunitarias como peticiones masivas en línea y campañas públicas en vallas publicitarias para intentar revertir el destino de la franquicia y exigir la salvaguarda de sus propiedades intelectuales.