
Epic Games ha tomado una de las decisiones más drásticas de la industria del videojuego al instruir a sus desarrolladores para que implementen un enfoque de desarrollo «AI-first» (orientado a la inteligencia artificial) en su próximo título no anunciado. Según informaciones filtradas desde el interior de la compañía, la directriz exige suspender la escritura manual de código tradicional y delegar la creación de la mayor parte de los recursos artísticos en flujos de trabajo automatizados mediante herramientas avanzadas como Claude.
El proyecto afectado por esta directiva es una colaboración estratégica con Disney centrada en personajes de franquicias globales como Marvel y Star Wars. Tras registrar un ritmo de desarrollo inferior al esperado debido a las elevadas exigencias de producción, la dirección del estudio optó por reorientar los equipos hacia la aceleración tecnológica absoluta, un cambio que generó desconcierto y sorpresa entre los programadores durante una reunión interna celebrada la semana pasada.
Por su parte, el director ejecutivo de Epic Games, Tim Sweeney, ha defendido públicamente la necesidad de este giro estratégico masivo, argumentando que el objetivo principal no es reducir plantillas, sino potenciar la capacidad creativa de los desarrolladores para construir universos más complejos. La medida coincide con los planes de integrar asistentes de inteligencia artificial de manera nativa en las futuras herramientas del motor gráfico Unreal Engine 6, marcando un punto de inflexión en los procesos de producción AAA.
