Xbox anunció una reducción en los precios de Game Pass Ultimate y PC Game Pass, marcando un cambio importante en su estrategia de suscripción. A partir de ahora, el plan Ultimate baja de $29.99 a $22.99 mensuales, mientras que PC Game Pass pasa de $16.49 a $13.99.

Sin embargo, este ajuste viene con una decisión clave: los nuevos juegos de Call of Duty ya no estarán disponibles en el servicio desde su lanzamiento. En su lugar, estos títulos se añadirán aproximadamente un año después, durante la siguiente temporada navideña.

Microsoft explicó que esta medida busca equilibrar el valor del servicio, luego de críticas por el aumento de precios en los últimos años. La inclusión de franquicias como Call of Duty había elevado los costos y generado dudas sobre la sostenibilidad del modelo.

Pese a este cambio, los juegos anteriores de la saga que ya están en el catálogo seguirán disponibles para los suscriptores, junto con el resto de beneficios del servicio.

La decisión refleja un giro en la estrategia de Xbox, que ahora prioriza hacer el servicio más accesible, aunque sacrificando uno de sus principales atractivos: los lanzamientos de alto perfil desde el primer día.