Metro 2039 ya tiene ventana de lanzamiento para este año y promete ser la entrega más oscura de la saga, marcada directamente por el contexto real en el que fue desarrollado.
El estudio 4A Games confirmó que la invasión rusa a Ucrania “cambió fundamentalmente” el proyecto, tanto en su desarrollo como en su historia. De hecho, el equipo —con base en Ucrania— trabajó en condiciones complejas, con parte del personal distribuido en distintos países.
Este impacto también se refleja en el tono del juego. Según el estudio, la narrativa ahora pone más énfasis en las consecuencias de la guerra, las decisiones morales y el costo de sobrevivir, alejándose de la idea inicial que tenían antes de 2020.
Además, los desarrolladores señalaron que la guerra no solo afectó la producción, sino también el mensaje de la saga: si antes buscaba advertir sobre los conflictos, ahora habla desde la experiencia directa de vivirlos.
En lo jugable, Metro 2039 será la cuarta entrega principal de la franquicia, con un enfoque narrativo fuerte y ambientado nuevamente en los túneles de Moscú, manteniendo su estilo de shooter en primera persona centrado en la supervivencia.
El resultado apunta a un juego más crudo y personal, donde la ficción postapocalíptica se mezcla con una realidad que influyó directamente en su creación.

