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REVIEW

Análisis Bloodstained: Ritual of the Night

El legado de Castlevania Symphony of the Night aún sigue vigente

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Publicado: 29 de enero del 2020

Bloodstained: Ritual of the Night fue llamado el ‘sucesor espiritual’ de la legendaria saga Castlevania y de la mano de Koji Igarashi (responsable directo del emblemático Castlevania: Symphony of the Night y partícipe en el desarrollo de muchos, muchos títulos de la franquicia) este juego apostaba alto desde el anuncio de su kickstarter en el E3 de 2015. En un hecho sin precedentes el proyecto consiguió los fondos necesarios el mismo día de su anuncio,  sin embargo no todos los supuestos ‘sucesores del legado de una franquicia’ han podido estar a la altura de su nombre -cof, Mighty N°9, cof-. ¿Es acaso Bloodstained lo prometido y esperado por todos los fanáticos de género como lo son los metroidvanias?.

El retorno de una leyenda

Bloodstained es el regreso de Koji Igarashi al estilo de juego que lo hizo famoso. En palabras del mismo Igarashi, Bloodstained es un “Igavania”, o mejor dicho, “un juego de plataformas de acción gótico y centrado en la exploración”. Sin embargo, no toma mucho tiempo ver las similitudes entre Bloodstained y Symphony of the Night: Su estructura es casi idéntica, colocando a los jugadores en un espacio 2D aparentemente abierto al que no pueden acceder por completo hasta que pasan un tiempo explorando.

Otro de los grandes coincidencias respecto a Symphony of the Night es su apartado musical. Bloodstained continúa el legado de Castlevania y de la mano de Michiru Yamane (que parece haber nacido para componer la música de este género), el juego ofrece un soundtrack  que perdurará durante mucho tiempo en la mente de los gamers.

En Bloodstained: Ritual of the Night jugamos como Miriam, una joven huérfana -que tranquilamente podría apellidarse Belmont- con la habilidad/ maldición de absorber fragmentos demoniacos (una ‘ligafragmentos’ en el lenguaje del juego) de sus enemigos. Siguiendo la línea argumental del juego, la protagonista se despierta de un coma para descubrir que el día del juicio está siendo llevado a cabo por Gebel, otro huérfano ligaframentos y amigo de la infancia de Miriam, quien ha invocado un castillo a modo de portal demoniaco. Lo usual.

Después de la presentación de la protagonista en un galeón, que se podría considerar el tutorial del juego, Miriam es libre de explorar el castillo en su búsqueda por Gebel. Para esta cruzada, Miriam contará con la ayuda de Johannes y Dominique, dos NPCS encargados de la elaboración y venta de ítems respectivamente. De igual manera, durante el desarrollo de la aventura, la ligafragmentos podrá interactuar con más personajes como Zangetsu, un samurái caza demonios, cuya voz (en el doblaje inglés) resultará familiar a todos los fanáticos de la saga Metal Gear.

Los monstruos son el apartado más peculiar de Bloodstained: Los hay desde gatos gigantes con cuernos de demonio hasta caballos que pueden nadar bajo el agua o incluso sillas embrujadas. Siempre hay algo divertido a lo que enfrentarse mientras se explora el castillo. Por otra parte, algunos de los jefes estarán familiarizados con las personas que jugaron el juego de precuela de 8 bits, Bloodstained: Curse of the Moon.

Asimismo, pese a las comparaciones,  es mezquino decir que Bloostained no tenga en cuenta otros juegos de la saga Castlevania fuera de Symphony of the Night. Su sistema de fragmentos, mediante el cual se adquieren nuevas habilidades de los enemigos derrotados, es una reelaboración del Tactical Soul System de Castlevania: Aria of Sorrow. Al igual que en ese juego, casi todos los enemigos que existen en Bloodstained tienen la posibilidad de soltar un fragmento que le da a Miriam una nueva habilidad activa o pasiva. Como dato curioso, la mayoría de las habilidades te permiten replicar los ataques básicos de los enemigos.

La enorme riqueza de poderes y armas para encontrar significa que hay mucho espacio para personalizar un estilo propio. En este caso, las posibilidades de “sets” son muchísimas y sumado a la aletoriedad de conseguir los fragmentos hace que este “Igavania” sea diferente a juegos similares del mismo género.

El costo de la nostalgia

Bloodstained se juega y se siente como Castlevania: Symphony of the Night. Y aunque sea su principal fortaleza es también su mayor debilidad.

Bloodstained trae a la palestra la importancia del legado dentro del género de exploración y plataformas (metroidvanias), sin embargo se queda únicamente en esta premisa. No se puede negar la contribución de Igarashi al género y los retorcidos castillos que ha ayudado a llevar a los videojuegos a lo largo de los años, de ahí la palabra “Igavania”. Pero esta visión del legado pasa por alto todo lo acontecido con el género desde la aparación Symphony of the Night. El juego original no es influyente porque es perfecto, sino porque marcó un antes (Metroid, Zelda, los juegos anteriores de Castlevania) y un después (Cave Story, Metroid Prime y Yoku’s Island Express) dentro del género. Tal vez la exploración plataformera ha estado perdiendo los estilos góticos de la serie Castlevania -ahora inactiva-, pero, al traerlos de vuelta, Igarashi parece contento de ignorar el resto de la evolución del género.

El género de la exploración  ha evolucionado mucho. Hollow Knight, Blasphemous son  ejemplos contemporáneos que inspirados en la narrativa oscura se valen para contar historias de una profundidad compleja sin que ello incurra en el detrimento de sus mecánicas de juego. Bloodstained ignora las convenciones modernas de estos juegos, así como sus comodidades, como el movimiento rápido y la capacidad de golpear en direcciones que no sean justo en frente del personaje. Es su ausencia la que hace Bloodstained se sienta como Symphony of the Night, pero se debe recalcar que Symphony of the Night  salió hace más de dos décadas, en 1997.

True ending

Bloodstained Ritual of the Night es, en palabras de Igarashi, exactamente el tipo de juego que quería hacer, exactamente el tipo de juego que ha estado haciendo durante la mayor parte de su carrera y el éxito excepcional de su Kickstarter sugiere que Bloodstained también es lo que todos querían ver. Desde esa perspectiva el juego cumple con creces. Es divertido, es rejugable y sobre todo –en un mundo sin ningún Castlevania a la vista- es un grandioso título de exploración y plataformas. Sin embargo, el género de los metroidvanias han seguido el modelo de Igarashi durante toda una generación, añadiendo elementos y llevándolo más allá de su concepción. Hubiera sido interesante ver a ‘Iga’ romper sus propios estándares y atreverse a marcar una nueva pauta dentro del género pero en esta ocasión ha optado por una apuesta segura: la nostalgia.

8 Muy Bueno

Lo positivo:

  • Retorno de la estética gótica al género de la exploración y plataformos. Equilibrio perfecto entre los elementos que componen el juego.
  • Excelente banda sonora a cargo de Michiru Yamane.
  • El título cumple lo prometido. Realmente es un sucesor espiritual de la saga Castlevania.
  • Interés genuino por parte de los desarrolladores hacia los fans por ofrecer una experiencia a la altura de sus expectativas.

Lo negativo:

  • La trama es básica y carace de la profundidad narrativa de otros juegos contemporáneos del mismo género.
  • Algunas mécanicas de combate no están implementadas como el ataque desde la espalda del personaje y otras no están bien explicadas como la mejora de los fragmentos.
  • Igarashi repite la formula que lo hizo famoso pero no supone un título trascendente dentro del género como fue Symphony of the Night.
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