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Warlocks 2: God Slayers (Nintendo Switch) – Análisis

Un platformer en 2D que opera bajo las reglas de un RPG light.

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Publicado: 04 de junio del 2019

Plataforma: Nintendo Switch Publicado por QubicGames Desarrollado por Fat Dog Games, Frozen District Lanzamiento: 07/06/2019

A pesar de que no soy un gran fanático de los RPGs, debo admitir que los que suelen atraerme más son los que combinan las características de dicho género, con aspectos de otros estilos de juego. Me encanta, por ejemplo, cuando las batallas no son por turnos, y más bien hacen uso de otro sistema de juego, como para que tenga un mejor ritmo y cada pelea no dure diez minutos o más. Ese es el caso de “Warlocks 2: God Slayers”, una secuela —no probé la primera parte, dicho sea de paso— en donde los desarrolladores han combinado elementos de RPGs con un hack and slash, para desarrollar una experiencia bastante competente. No, no se trata de un juego magnífico, pero está lo suficientemente bien hecho como para que uno se entretenga con su campaña principal de 8 horas o más.

La trama de “Warlocks 2: God Slayers” va directo al grano: uno controla a uno de los cinco miembros de la Orden los Brujos, quienes tienen que enfrentarse a los Dioses que, por alguna razón u otra, quieren acabar con ellos. Estoy seguro que hay bastantes más detalles en la historia, pero siendo honesto, no recuerdo la mayoría de ellos, y al final del día, no terminaron siendo particularmente importantes. Acá lo que de verdad importa es que uno se ve involucrado en una aventura a través de varios mundos, en los donde se involucra a varias batallas estilo hack and slash, búsquedas de tesoro (o looting), y subidas de nivel a través de un sistema de progresión bastante bien hecho.

Comencemos por lo obvio: “Warlocks 2: God Slayers” no hace nada que no hayamos visto ya varias veces en otras propuestas. Por ende, no descarguen este título pensando que van a tener una experiencia alucinante, distinta o particularmente original. No obstante, vale la pena mencionar que, a pesar de tener algunas influencias de franquicias más conocidas o juegos de mayor presupuesto, “Warlocks 2: God Slayers” maneja un estilo suficientemente propio como para que no se sienta como un derivado de algo mejor, o peor aún, una vil copia. Los diálogos, por ejemplo, manejan un gran sentido del humor, frecuentemente autoreferente, y el mundo que nos muestra el juego es amplio y luce bastante vivo. No se trata de la mejor ambientación que jamás haya visto en un RPG, pero funciona —lo suficiente como para que uno se sumerja en este mundo, al menos por unas 8 horas.

Desgraciadamente, la historia, aspecto que suele ser bastante importante en los RPGs, no es nada del otro mundo, por lo que estoy seguro varios jugadores terminarán “Warlocks 2: God Slayers” algo decepcionados, ya que no habrán vivido una trama particularmente compleja u original. De hecho, fuera de la caracterización de los personajes principales, el aspecto de los Jefotes, y por supuesto, el hecho de que se supone que tenemos que acabar con unos Dioses, no nos enteramos mucho más sobre motivaciones, giros narrativos, o el lore detrás de lo que vemos en pantalla. Lo cual es una pena, porque al final del día, uno no termina particularmente enganchado en la narrativa, más bien concentrándose en el gameplay y en el desarrollo del mundo, y no tanto en los objetivos de los protagonistas. Definitivamente pudo —y debió— estar mucho mejor en ese sentido.

En lo que se refiere al gameplay, “Warlocks 2: God Slayers” está bastante mejor. El sistema de batallas va directo al grano —como mencioné antes, se trata de un hack and slash, por lo que todo lo que uno tiene que hacer es elegir a uno de los cinco personajes —cada uno con sus diferentes armas, poderes y alcances— y adentrarse en la historia. Las batallas regulares —es decir, con los enemigos que aparecen aleatoriamente en los niveles— son inesperadamente intensas —varias de ellas me quitaron más vida de la que me gustaría admitir— y loe enfrentamientos con los Jefes Gigantes son épicos y tensos. Los controles no son complicados, y todos los personajes responden de manera perfecta, sin ser particularmente resbaladizos o lentos. “Warlocks 2: God Slayers” es un juego que se controla como un platformer en 2D, pero que opera bajo las reglas de un RPG light.

Adicionalmente, vale la pena mencionar el énfasis que se hace en el looting. Todos los niveles —los cuales, dicho sea de paso, tienen varios pisos y están diseñado de manera laberíntica, como lo que uno encontraría en un Metroidvania— están llenos de loot, los cuales aparecen de manera aleatoria. Por ende, el juego incentiva al jugador a que explore y se mueva por diferentes lugares en cada sesión de juego, para encontrar nuevo tesoro y poder usarlo. Después de todo, fuera un sistema de progresión regular basado en niveles, “Warlocks 2: God Slayers” también cuenta con un “árbol” de habilidades, el cual se va desbloqueando paulatinamente. Dichas habilidades incluyen ataques, defensas y curas, por lo que son necesarias para poder progresar en el juego sin morir frecuentemente.

A nivel técnico, “Warlocks 2: God Slayers” no está del todo mal. Las gráficas en 2D hace un buen uso de sprites de buena calidad, un diseño de niveles superlativo, y animaciones muy fluidas, las cuales le otorgan mucha personalidad a cada personaje (por más obvio que suene). Los jefes enormes lucen realmente bien, y la música, aunque algo genérica para un mundo fantástico de videojuego, complementa la acción a la perfección. Por otro lado, “Warlocks 2: God Slayers” corre perfectamente tanto en el modo portátil de la Nintendo Switch, como en el Dock para televisión —incluso cuando se juega en modo cooperativo de hasta cuatro jugadores en una misma pantalla o TV (dicho modo me regresó a la época dorada del cooperativo en consolas, y terminó siendo algo caótico, pero bastante entretenido).

“Warlocks 2: God Slayers” es un juego cumplidor. Sí, la trama es genérica y previsible y no está particularmente bien desarrollada, y sí, las misiones que uno tiene que ir cumpliendo muchas veces pueden ser resumidas como fetch quests u objetivos que solo le exigen al gamer moverse de un lado a otro, pero esto se ve compensado por la jugabilidad precisa, el estilo de gameplay que mezcla de manera eficiente características de RPGs con las de los hack and flash, y un sistema de progresión bastante satisfactorio y lleno de contenido. “Warlocks 2: God Slayers” no es el mejor RPG de acción que haya probado en la Switch; sin embargo, estoy seguro que satisfará a los fanáticos del género, e incluso a quienes estén buscando algo ligeramente diferente, al menos en comparación a las propuestas AAA que solemos ver en la consola.

Este análisis fue realizado con un código de descarga para la eShop de Nintendo Switch brindado por QubicGames.

6.5 Bueno

Lo positivo:

  • Maneja una estética bastante atractiva
  • Gameplay que va directo al grano
  • Batallas intensas y divertidas
  • Excelente sistema de progresión

Lo negativo:

  • Decepcionante trama
  • Objetivos algo repetitivos
  • No es muy original
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