REVIEW

Warcraft La Película: Análisis desde tres perspectivas distintas

Comparte:

Por

Publicado: 01 de julio del 2016

warcraft-poster

Warcraft llegó finalmente a los cines peruanos esta semana y, al ser un suceso importante para miles de fans de la saga, hemos decidido hacer un análisis desde tres puntos de vista diferentes.

Roberto Wong, seguidor entusiasta de la franquicia Warcraft, nos dará una visión desde el punto de vista del fan. Sebastián Zavala, asistente de dirección y crítico de cine, nos dará su punto de vista desde el aspecto cinematográfico y finalmente Daniel Ezeta, diseñador y cinéfilo, nos hablará desde el punto de vista de alguien que nunca ha jugado ni leído nada sobre Warcraft.

Videocrítica (con alerta de Spoilers)


 

La voz del fan – Columna «El Cazador Perdido«

Roberto Wong, seguidor entusiasta de la franquicia Warcraft, nos deja su opinión:

Diez años pasaron desde que ya en el lejano 2006 se hablara de llevar el universo Warcraft a la pantalla grande y por fin tenemos el resultado de esta odisea.

En el vasto lore (historia) que cuenta ahora mismo el universo Warcraft hay varios elementos que bien nos puede hacer recordar a las historias de H. P. Lovecraft o a las de J. R. R. Tolkien. Blizzard ha sabido plasmar su universo de fantasía, nutriéndolo año tras año con nuevos elementos e historias interesantes, transformando su universo una y otra vez con cada evento. Ese es el reto al que Duncan Jones se ha enfrentado, el de llevar un universo tan lleno de vida a la pantalla grande.

Si bien, cuando mencionan que es una película con elementos fantásticos y un universo de magia y espada, se nos puede venir a la cabeza películas como «El Señor de los Anillos» de Peter Jackson o «Eragon» de Stefen Fangmeier, pero Duncan Jones ha dejado una clara diferencia a la hora de narrar los acontecimientos.

 

Warcraft-Gallery-01

 

El temor de que no se llegara a plasmar la esencia del universo de Warcraft era grande y Duncan Jones ha logrado hacer una adaptación que transmita esa esencia que tiene Warcraft. Es cierto que existen cambios en el Lore, pero son cambios que tienen un propósito en la película y así no sobresaturar de elementos. Siendo objetivos los cambios que realizaron a la película le da un sinfín de posibilidades nuevas y nuevos caminos que podemos explorar.

El universo de Warcraft no es ajeno a las líneas de tiempo, tenemos varios relatos que exploran otras realidades, donde X o Y evento nunca pasaron y esta película es otra línea de tiempo, por ejemplo podemos ver que la Horda si llegó a invadir Azeroth, pero con algunos resultados distintos. Aún es muy pronto para decir si estos cambios fueron una buena elección, ya que hay detalles que pueden afectar de forma negativa a las siguientes películas si no se maneja de forma adecuada.

Es cierto que si no eres conocedor del Lore de Warcraft, no disfrutaras los guiños y cameos que se pueden apreciar, también es muy probable que al inicio puedes sentirte algo desorientado. Pero la película de apoco te va explicando los acontecimientos y el por qué de algunas cosas. Existen detalles que se dejaron al aire, espero que esas interrogantes se respondan en una secuela.

Es una película más dirigida a los fans y eso es genial ya que se nos da cierta esperanza de ver otras franquicias en pantalla grande que sea de nuestro agrado y que no destruyan la historia, tal como pasó con Resident Evil y sus adaptaciones al cine.

Puntaje personal de Roberto: 8.5/10

 

Warcraft-Gallery-05

 


 

La voz del crítico – Columna «En Pantallas«

Sebastian Zavala, asistente de dirección y crítico de cine, nos deja su opinión:

Warcraft no es un desastre como muchos otro críticos han manifestado—no se trata de la peor película del año, ni mucho menos. Es más, ni siquiera se trata de la peor cinta basada en un videojuego que jamás se haya hecho. Pero lo que sí es Warcraft, es una película frustrante, mediocre, con mucho potencial que lamentablemente su talentoso director, Duncan Jones (Moon, Código Fuente) no supo cumplir.

La trama no es particularmente complicada, aunque demora un poco en agarrar tracción. Toby Kebell interpreta a Durotan, un orco que, junto a su tribu y muchos otros guerreros más, viaja a través de un portal al mundo de Azeroth bajo el comando de Gul’dan (Daniel Wu). ¿Su objetivo? Colonizar y destruir a quienes se pongan en su camino. Lamentablemente, quienes terminan poniéndose en su camino son los humanos, que bajo el liderazgo del Rey Llane Wrynn (Dominic Cooper) harían de todo para proteger a los que más quieren. Sin embargo, Gul’dan tiene algo que los humanos no: una magia maligna, la cual requiere vida para poder mantenerse, razón por la cual los orcos van adquiriendo muchos prisioneros humanos.

En medio de todo este conflicto se encuentran Gamora (Paula Patton), una mestiza que se aliará con Llane; Lothar (Travis Fimmel) un soldado humano, fiel al Rey y muy valiente, que peleará en la guerra contra los orcos; Medivh (Ben Foster), el mago guardián, encargado de proteger el reino de Azeroth, y Khadgar (Ben Schnetzer), un aprendiz de mago que ha desertado, pero que sin embargo quiere hacer algo para ayudar al rey a combatir la presencia de la magia maligna (representada por el color verde).

Warcraft-Gallery-03

El problema principal de Warcraft está en la edición. Estoy casi seguro que el guión original con el que trabajó Jones hubiese resultado en una película de dos horas y cuarenta minutos de duración, aproximadamente; desafortunadamente, Warcraft dura solo dos horas (algo corta para una producción de esta envergadura), por lo que el producto final se siente apresurado, caótico. Los primeros treinta minutos de metraje son vertiginosos, presentándonos información nueva cada dos minutos a través de escenas cortas y diálogos breves, sin dejarle tiempo al público para que respire o pueda absorber la historia y el desarrollo de los personajes.

Y el resto de la película, aunque con un ritmo algo mejor, igual sufre de un pobre trabajo de montaje. Muchas escenas se sienten incompletas, como si hubiesen sido cortadas a la mala para poder tener un filme más pequeño; varias reacciones son brevísimas (o incluso están ausentes), y algunos momentos tranquilos se pierden en medio del caos de las batallas o los efectos especiales. En general, Warcraft se siente como una cinta editada a la mala para poder apaciguar las exigencias de un estudio que posiblemente quería un filme corto, fácil de vender a las masas. Me encantaría ver una edición del director o versión extendida con todas las escenas que fueron eliminadas.

Visualmente, la cinta es un cajón de sastre. Los efectos digitales y tecnología de captura de movimiento utilizados para traer a la vida a los orcos funcionan de maravilla en los planos más cerrados, e incluso en planos medios—el detalle en los rostros de estos personajes, el brillo y la textura de su piel, el sudor que recorre sus cuellos y sus frentes, es simplemente impresionante. Lamentablemente, no se ven igual de bien en los planos más abiertos, en los que sus movimientos se sienten más caricaturescos y exagerados.

 

image20

 

Si hay algo que hacía muy bien la trilogía de El Señor de los Anillos, era dar una palpable sensación del paso del tiempo. La Tierra Media se sentía grande, enorme, porque ir de un lugar a otro tomaba tiempo—Gandalf se demoró en llegar hasta Saruman por primera vez; la Comunidad se demoró más de media película en llegar solo a Rivendell, y en general las tres películas nos cuentan la historia de un gran (y épico) viaje.

Puede sonar injusto, pero en Warcraft sucede todo lo contrario. Todos los personajes viajan con una rapidez envidiable de un lugar a otro (Medivh no cuenta; él se puede teletransportar), ya sea en caballo o en pájaro o a pie. Tanto así, que Azeroth termina por sentirse como un lugar diminuto; solo da la impresión de que existen cuatro lugares: el castillo del Rey, el campamento de los orcos, Karazhan el lugar donde vive Medivh, y la ciudad flotante de Dalaran. Esto le resta mucha magnitud a la historia y al contexto en el que se desarrolla, logrando que Warcraft se sienta más como un intento fallido que como una verdadera película épica. Las transiciones abruptas entre escenas y las elipsis frecuentes definitivamente no ayudan.

 

image22

 

Las actuaciones no están del todo mal, aunque admito que algunas están en registros diferentes. Como Durotan, Toby Kebell le otorga humanidad (heh) y sentimiento a un personaje potencialmente ridículo. Paula Patton es creíble como Garona, vulnerable pero fuerte en el campo de batalla. Dominic Cooper se ve algo joven para ser Rey, pero no molesta en un rol simple pero importante (eso sí, el diseño de su armadura es espectacular).

Travis Fimmel, no obstante, parece ser el único actor en divertirse. Mientras que el resto del reparto se toma todo absolutamente en serio, Fimmel actúa la mayor parte del tiempo con una sonrisa en el rostro, interpretado a Lothar como alguien sarcástico pero leal. Se trata de una interpretación enérgica y divertida, algo a lo que la cinta definitivamente le hacía falta.

Warcraft no es el desastre que muchos críticos habían estado despedazando, pero definitivamente es una oportunidad desperdiciada. Sé que a la mayoría de fanáticos no les gustaría escuchar esto, pero Warcraft se hubiese beneficiado al tener una estética más diferente a la del juego, al tratar de presentar una historia completa (sí, el final es abierto, para variar) y coherente en vez de solo satisfacer a los grupos del fandom que querían ver un “copiar-pegar” del juego y nada más. Ahora que Jones ha sido (parcialmente, debo admitir) derrotado por la “maldición de las adaptaciones de videojuegos”, solo nos queda esperar a que se estrene la película de Assassin’s Creed. En Justin Kurzel y Michael Fassbender debemos confiar.

Puntaje personal de Sebastian: 6/10

 

image9

 


 

La voz del Neófito – Columna «La Ocarina de Spektro«

Daniel Ezeta, diseñador, gamer y analista de MásGamers, nos da su opinión desde el punto de vista de alguien que nunca ha jugado ni leído nada de la saga:

Warcraft ha sido una de las franquicias de las que nunca he tenido oportunidad de jugar, pero reconozco su importancia entre millones de jugadores en todo el mundo. Fue por eso que me llamó mucho la atención que Blizzard estuviese produciendo una película basada en la saga. Al ser exhibida en miles de salas en todo el mundo, era interesante saber si es apta para alguien que nunca ha jugado absolutamente nada de esta franquicia, ya que de eso depende el éxito que pueda tener esta producción, porque no siempre se puede vivir del poder (y dinero) de los fans.

Cabe resaltar que, si bien no conocía la trama exactamente, si tenía una idea general del mundo en el que suceden los hechos. Sin embargo, la primera media hora de la película es el momento más difícil de entender, ya que se introduce de manera demasiado rápida y apresurada a los personajes y locaciones. Seguramente al escuchar los nombres, los fans podrán reconocer inmediatamente todo, pero para el resto de personas, van a estar bastante perdidos, ya que no se da el tiempo adecuado para introducir a cada nuevo personaje en pantalla. Además, desde un inicio se hacen viajes a lugares aparentemente muy lejanos, pero todo pasa tan rápido que no te da una idea clara de los vasto que puede llegar a ser el mundo. Quizá mostrar un mapa durante algunos segundos hubiera sido de ayuda.

 

image17

 

Felizmente, luego de esa primera carga acelerada de información, ya se podrá ir identificando a los orcos (por pigmentación y clanes), humanos principales (casi todos con barba) y la posición de cada uno en la historia, por lo que todo va a encajando de a pocos. Pero el siguiente paso es entender la complejidad de los elementos mágicos y de fantasía del universo Warcraft, por ejemplo la importancia de la magia, tanto la energía vil que usa Gul’dan, el papel de Medivh y el origen de sus poderes o por otro lado la variedad de razas y especies fantásticas.

Ahora, como visión general, me ha parecido una historia bastante interesante, posiblemente la que más ha interiorizado a los orcos en el cine, enseñándonos su estructura de liderazgo, cultura y tradiciones ancestrales; mostrando que las guerras no siempre se dan entre buenos y malos, sino que muchas veces algunos son forzados a matar bajo engaños o miedo.

Si te gustan las historias de este tipo y es tu primer encuentro por Warcraft, seguramente te llamará la atención investigar más sobre los personajes y te animes a leer alguna de sus novelas y, si eres gamer, a jugar alguna de sus entregas. El gancho está presente y la película te deja las claves para las nuevas entregas, que espero sinceramente que se hagan. Quizá no fue la mejor introducción para un desconocedor de Warcraft, pero si tienes paciencia y te das el momento para tratar de entender mejor la historia,  posiblemente disfrutes mucho más la película. A pesar que no es perfecta y de identificar algunos errores en guión, actuaciones y efectos especiales, debo decir que me terminó gustando y la considero bastante entretenida.

¿Es Warcraft la mejor adaptación de un videjuego al cine? No estoy seguro si soy apto para responder esa pregunta, pero posiblemente sea la que más piensa en el fan (solo piensen en Mario Bros) e intenta respeta los elementos clave de este universo fantástico.

Puntaje personal de Daniel: 7/10


 

Puntaje General de Warcraft: 7.2/10

 

Warcraft-Gallery-04

Comparte: