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Super Dragon Ball Heroes: World Mission (Nintendo Switch) – Análisis

Solo para los fanáticos menos exigentes.

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Publicado: 15 de abril del 2019

Plataforma: Nintendo Switch Publicado por Bandai Namco Entertainment Desarrollado por Dimps Lanzamiento: 05/04/2019

Considerando que soy un fanático (algo casual, si debo admitirlo) de la gran saga de Akira Toriyama, en teoría debería ser el consumidor perfecto de un juego como “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” para la Nintendo Switch. Después de todo, se trata de una experiencia tipo arcade que hace uso de cartas para expandir un poco el canon de la franquicia, y meter al jugador en una historia algo superficial, pero al menos desde lejitos, bastante entretenida. Y aunque el resultado final no es necesariamente un desastre, como ya había leído en otros medios, el juego ciertamente palidece en comparación a otros títulos de la saga. “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” tenía mucho potencial, y desgraciadamente no logra cumplirlo del todo.

Lo interesante de “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” es que todas las cartas son jugables. Si lo comparo a los juegos de “Yu-Gi-Oh!”, por ejemplo, en donde, tanto en el mundo virtual como en el real, uno tiene todo tipo de cartas, desdSuper Dragon Ball Heroes World Missione apoyos hasta trampas y monstruos secundarios, “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” se siente bastante único. Acá todos los personajes (y sus cartas) son considerados por igual, y uno tiene que armar equipos de siete cartas para poder comenzar a combatir. Evidentemente, cada personaje tiene sus propios poderes y nivel de vida y todo tipo de stats (no es que Yamcha vaya a ser igual de útil que Vegeta, por ejemplo), pero vale la pena resaltar que todos los poderes y características que uno puede llegar a usar, están metidos en las cartas de los personajes. Interesante, en todo caso.

Cada jugador tiene cuatro filas, y dependiendo de como uno vaya colocando las cartas en las filas, se le designará un nivel (o uso) de poder a cada personaje. Al frente, la carta usa su máximo poder, mientras que en la parte de atrás, lo guarda un poco. Consideren esto como una suerte de formación militar; los soldados del frente lógicamente tienen que usar más energía porque están más cerca al peligro, mientras que los de atrás atacan desde lejos, y están un poco más seguros. En todo caso, la idea es que uno tiene que ir colocando sus cartas de manera estratégica, considerando cuándo poner ciertas al frente y cuándo dejarlas atrás, conservando energía cuando sea necesario, y utilizando todo el poder en los momentos adecuados. Es una premisa intrigante, en todo caso.

Desgraciadamente, dicha premisa no es explotada al máximo. Por más que uno pueda animarse a jugar de manera ligeramente estratégica, es muy posible ganar la mayor parte de combates —los cuales no suelen durar más de seis u ocho minutos— atacando como loco, priorizando a las cartas de adelante durante los primeros turnos. Esto evidentemente es más fácil durante las primeras partidas, donde se supone el juego es más fácil, pero curiosamente, también funciona más adelante en el juego, cuando se supone el nivel de dificultad debería ser más elevado. Es rarísimo —es casi como si los desarrolladores hubieran diseñado un estilo de gameplay muy particular, pero se hubiesen olvidado de programar la inteligencia artificial de tal manera que respete el gameplay. Si es posible ganar la mayoría de veces haciendo trampa —y ni siquiera sé si considerarlo como trampa, porque el juego casi siempre lo permite —, ¿cuál es el punto?

En todo caso, el juego incluye suficientes otras características más estilo arcade como para que la experiencia no se torne demasiado monótona… o al menos, para que uno se demore más en darse cuenta de lo inútil que es tratar de generar estrategias complicadas durante los combates. Hay breves minijuegos para poder ejecutar ataques normales o defensas, por ejemplo, o momentos en los que uno tiene que mover las cartas de determinada manera. No es nada demasiado innovador, pero nuevamente, sirve como una suerte de distracción, o al menos para que el juego se sienta un poco más variado.

“Super Dragon Ball Heroes: World Mission” cuenta con varios modos de juego, los cuales, desgraciadamente, cuentan con la misma falla fatal anteriormente mencionada… ¡pero hey, al menos hay bastante qué hacer! Está el modo principal de Historia, el cual se siente bastante… único (digamos que mezcla el mundo “real”, por así llamarlo, con el mundo de “Dragon Ball” de manera bastante curiosa); también está el mundo Arcade, el cual es más sencillo e intenso; tenemos las tiendas, las cuales tienen accesorios absurdamente caros (esto sí es bastante frustrante), y más interesante, un modo de Creación de Cartas, el cual se siente como el típico modo de Creación de Personaje… pero con cartas. Sí, es algo limitado, pero es divertido, adictivo, y hasta incluye una opción para poder crear misiones. No me sorprendería el que muchos gamers se queden más en esta opción, que en el modo de historia o el arcada.

A nivel técnico, “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” es cumplidor. El arte de las cartas es muy atractivo y le otorga mucho estilo al juego, haciendo que realmente se sienta como parte de la saga, pero las gráficas en 3D de cada personajes son… muy sencillas. Digamos que palidecen en comparación a lo que uno normalmente encuentra en los juegos de pelea, por ejemplo. La música es tal cual lo que uno esperaría de un juego de la franquicia, pero para mi sorpresa, “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” hace uso de todos los personajes y situaciones de todos los canon y líneas de tiempo. Es bastante inclusivo, y debería satisfacer a los fanáticos más acérrimos de “Dragon Ball” (al menos a nivel de fan service). Al ser un juego poco complejo, “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” corre muy bien tanto en el modo portátil de la Nintendo Switch, como en el dock para televisión.

“Super Dragon Ball Heroes: World Mission” es una mezcla de lo bueno, lo malo y lo feo. Es perfecto para los fanáticos de la franquicia, ya que incluye todos los personajes que uno esperaría, así como un excelente diseño de cartas, y una premisa intrigante. El modo de Creación de Cartas es muy divertido, y uno no la pasa mal jugando en los modos principales… hasta que se da cuenta del Defecto Mayor. Esto hace que “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” se sienta más como una experiencia monótona e inconsistente, que como un gran título que merezca ser parte de tan venerable franquicia. Le recomiendo “Super Dragon Ball Heroes: World Mission” únicamente a los fanáticos menos exigentes; los demás, deberían quedarse con los juegos de pelea, no más.

Este análisis fue realizado con un código de descarga para la eShop de Nintendo Switch brindado por Bandai Namco Entertainment.

5.5 Regular

Lo positivo:

  • Premisa intrigante
  • Harto fan service
  • Cartas bien diseñadas
  • Modo de Creación de Cartas

Lo negativo:

  • Gameplay extremadamente fallido
  • Gráficamente regularón
  • Monótono e inconsistente
  • Menos divertido de lo que debería ser
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