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[Retro-Análisis] El mundo no basta 007 (Nintendo 64)

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Publicado: 07 de octubre del 2015

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Rare no fue el único desarrollador en crear un buen juego de James Bond para el Nintendo 64. Es cierto, Goldeneye 007 fue el primero, el innovador, y quizás el más divertido, pero The World is Not Enough (El mundo no basta), basado en la película del mismo nombre protagonizada por Pierce Brosnan, desarrollado por Eurocom y distribuido por EA (antes de que se pase al lado oscuro) es un gran juego también.

Presentándonos mejores gráficos que la obra maestra de Rare, secuencias memorables de stealth, y un entretenido modo multijugador, se trata de una gema escondida para la gran consola de 64 bits de Nintendo. Y digo “escondida” porque, gracias a la popularidad de Goldeneye, muy pocos gamers conocen este título.

Aquellos que tenían un PlayStation en los 90s pudieron disfrutar de un juego basado en la película que salió después de Goldeneye, El mañana nunca muere. Nunca lo llegué a jugar, pero según lo que he podido leer, no fue nada del otro mundo. Sin embargo, la mayoría de videojugadores se quedaron esperando a la secuela de Goldeneye para el Nintendo 64—después de todo, al igual que las películas, los créditos del juego prometían que James Bond “regresaría”. Y el personaje regresó, solo que sin Rare.

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Felizmente eso no significó una baja en calidad. El mundo no basta se juega de manera similar al clásico de Rare—es un shooter en primera persona, en el cual controlas al famoso agente secreto inglés a través de 14 niveles (o misiones) que siguen la misma historia que la película. De hecho, al igual que Goldeneye, el juego sigue de manera muy fiel la trama del filme en el que está basado, recreando muchos de los escenarios que pudimos ver en la producción cinematográfica y, en algunos casos, expandiéndolos para desarrollar una experiencia interactiva mucho más rica.

Además, el juego también nos presenta varios estilos de gameplay. Tenemos los niveles en los que controlamos a Bond simplemente matando a sus adversarios; tenemos un nivel en el que  tenemos que nadar al costado de un submarino (lo cual es más complejo de lo que uno imaginaría—podemos mover al personaje adelante y atrás, pero también hacia arriba y abajo); tenemos un escenario en donde esquiamos en una montaña mientras varios enemigos tratan de asesinarnos (el único nivel en rieles), e incluso tenemos misiones estilo stealth, en donde tenemos que evitar que los enemigos nos vean.

Y creo que ese es el principal diferencial entre Goldeneye y El mundo no basta. Por más entretenido y revolucionario que fue el título de Rare, era bastante simple a nivel de gameplay: la mayoría de niveles involucraban pasar por niveles y matar a todo malo que se ponga en nuestro camino (y bueno, en algunas ocasiones, también proteger a algunos personajes… pero prefiero no recordar eso.) El mundo no basta, en cambio, introduce la modalidad de stealth, la cual, aunque no igual de profunda que lo proponen juegos como Metal Gear Solid o Splinter Cell, es bastante entretenida y está bien implementada.

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Al igual que en Goldeneye, tenemos diferentes dificultades para jugar: Agente, Agente Secreto y Agente 00. Yo prefiero jugar en la dificultad intermedia (Agente Secreto), pero estoy seguro que muchos disfrutarán jugando la dificultad más alta, la cual incluye una mayor cantidad de enemigos, objetivos más difíciles de cumplir, y en general un nivel de reto mucho más alto e interesante. Además, cabe resaltar la selección de armas y gadgets que tenemos a nuestra disposición la cual, como deben asumir, es mayor que en Goldeneye. Tenemos pistolas, metralletas, granadas, lanzadores de cohetes, pistolas flash bang, detonadores, claymores, granadas tipo lapicero, cámaras, scanners de huella digital… en realidad de todo. Quizás la variedad no es la misma que en juegos posteriores (como Nightfire), pero para estándares de Nintendo 64, es realmente impresionante.

La inteligencia artificial también ha sido mejorada en comparación a Goldeneye, pero no es igual de realista que la de Perfect Dark, la cuasi-secuela de Goldeneye hecha por Rare, y uno de los juegos más espectaculares para el Nintendo 64. Los enemigos reaccionan apropiadamente a muchas de las acciones de Bond, especialmente en los segmentos estilo stealth, pero la mayor parte del tiempo no parecen hacer nada para escaparse de la lluvia de balas con la que los rociamos. No son particularmente estúpidos, pero tampoco son tan naturales como los malos de Perfect Dark.

Gráficamente, el juego es bastante impresionante (para los estándares de la época, obviamente.) Los modelos de los personajes son algo cuadradones, pero definitivamente están bien detallados y no se ven como maniquíes, como los de Goldeneye. El engine creado por Eurocom específicamente para este juego funciona a la perfección; el framerate jamás se cae, y el juego en general fluye. El sistema de partículas usado para las explosiones y el humo se ve muy bien, y los niveles inspirados en la película me sorprendieron. Están llenos de elementos en 3D, personajes adicionales como peatones, enemigos usando armas gigantes como metralletas con asientos, y a diferencia de muchos juegos de la época, El mundo no basta jamás hace uso de la famosa neblina para esconder el hecho de que los niveles van cargando por partes. El juego se ve bien hasta cuando usas lentes de visión nocturna o de rayos-x.

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Los cinemas se parecen bastante a lo que vimos en la película (con sus respectivas limitantes, obviamente); recrean a la perfección la trama de la cinta, y le dan un poco más de emoción y contexto a un juego que ya de por sí es bastante entretenido. Lo único malo son las pantallas de loading entre cada cinema; para los gamers contemporáneos no deberían ser nada del otro mundo (después de todo, ahora casi todos los juegos cargan), pero para aquellos que estaban acostumbrados a los títulos de Nintendo 64 que casi no cargaban, eran un fastidio.

A nivel de sonido, el juego cumple. La música se escucha muy bien (aunque el clásico tema de Bond casi no aparece… por alguna razón que jamás entenderé), los efectos de sonido, desde las explosiones y los balazos, son muy realistas, e incluso tenemos actuación de voz. Los fans de Nintendo saben lo poco comunes que eran las actuaciones de voz en los cartuchos de Nintendo 64, por lo que su inclusión en este título está más que bienvenida.

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El multijugador no es tan memorable como el de Goldeneye de Rare; le falta un “no-se-qué”. Quizás el diseño de los niveles no es igual de memorable, o quizás son los personajes. Ahora, eso no quiere decir que la opción para cuatro jugadores de este título sea mala. De hecho, gracias a los 14 niveles que tiene basados en la película, es bastante divertida. Además, aunque las opciones no son tan diversas como en el título de Rare, igual son interesantes: tenemos el típico Deathmatch; juego en equipos; Captura de la Bandera; Captura del Maletín; Rey de la Colina; Rey de la Colina en Equipos; y Último Agente en Vivir.

Por otra parte, tenemos también muchos personajes para elegir: desde el mismísimo James Bond, obviamente, hasta Christmas Jones (la física nuclear más realista de la historia del cine… je, je…), Moneypenny (!), Oddjob, y el malo de la película, Renard. Lo interesante es que los personajes son costumizables, opción que el título anterior no tenía, aunque siendo justos, no es algo que cambie la experiencia multi-jugador radicalmente. Eso sí, me gustó el que se puedan poner bots (hey, no siempre estoy rodeado de tres amigos para jugar) y el que, en general, sea una experiencia fluida y rápida.

En fin, a pesar de que El mundo no basta no llega a superar a Goldeneye, igual es una experiencia muy divertida. Gráficamente, el juego es espectacular (para la época), el gameplay es fluido y divertido, es compatible con el Rumble Pack (¿recuerdan cuando los mandos no venían con vibración incluida?) y el Expansion Pack (para activar un modo “Hi-color”), sigue a la perfección la trama de la película, y el modo multijugador, aunque no igual de memorable que el de la obra maestra de Rare, es muy entretenido, incluso cuando uno usa bots en vez de jugar con personas reales. El mundo no basta complementa de gran manera a Goldeneye, por lo que si son dueños de un Nintendo 64, recomiendo tener ambos juegos.

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