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Fire Emblem: Three Houses (Nintendo Switch) – Análisis

El simulador de profesor medieval

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Publicado: 04 de agosto del 2019

Plataforma: Nintendo Switch Publicado por Nintendo Desarrollado por Intelligent Systems, KOEI TECMO GAMES CO., LTD Lanzamiento: 26/07/2019

Fire Emblem: Three Houses llega finalmente a Nintendo Switch y, como ya es costumbre en la saga, nos trae una fantástica historia con grandes personajes y muchos modos de juego.

Si alguna vez ha jugado alguna entrega de Fire Emblem, sabrás muy bien el encanto que tiene esta franquicia, ya que además de presentarnos una gran variedad de tácticas de combate, también desarrolla mucho sus personajes a través de una narrativa cuidadosamente escrita, involucrándonos mucho más en la historia.

Además, en esta entrega Nintendo busca romper con algunos paradigmas que caracterizan a la saga, añadiendo nuevas opciones de juego, un peso muy grande a las decisiones y otras características que nos dan muchos motivos para rejugarlo un par de veces.

 

Historia

Tenemos que elegir entre 3 casas: Las Águilas Negras, Los Leones Azules o Los Ciervos Dorados.

Fire Emblem: Three Houses nos presenta la tierra de Fódlan, la cual está dividida en tres grandes potencias o reinos. En el centro de todo se encuentra el Monasterio de Garreg Mach, donde encontramos a la orden de los Caballeros de Seiros y la Iglesia de Seiros, la religión que rige en todo Fódlan. En este Monasterio se imparten clases en la Academia de Oficiales a miembros de la nobleza de los tres reinos para volverlos expertos tanto en combate como estrategia y liderazgo.

Nosotros interpretamos a un mercenario que, por azares del destino, llegará al Monasterio para convertirse en profesor de un grupo de estudiantes. Como si tratara de un juego de Pokémon, desde el inicio tendremos que decidir a cuál de las tres casas queremos enseñar. Esta decisión afectará considerablemente el desarrollo de la historia, por lo que si dispones de más de 200 horas libres, puedes aventurarte a rejugar Fire Emblem: Three Houses un par de veces más para conocer cada secreto de la trama.

De arranque podemos decir que Intelligent Systems ha añadido algunas mecánicas donde tendremos que demostrar todas nuestras habilidades para la educación, ya que el leveleo de personajes ahora se divide entre la experiencia ganada en las batallas y las clases impartidas en conjunto con nuestro trabajo en tutorías personalizadas.

Cabe señalar que el personaje principal que controlamos se llama Byleth y al inicio podremos elegir su sexo, modificar su nombre a nuestra preferencia y elegir su fecha de cumpleaños. El diseño del personaje no se podrá editar, pero el poder elegir su sexo añade un factor muy interesante al momento que interactúa con otros personajes.

 

De mercenario a catedrático

Podemos generar estrechos lazos con nuestros alumnos, en algunos casos pueden llevar hasta el matrimonio.

Uno de los aspectos de esta entrega de Fire Emblem, es que las batallas épicas por turnos pasan casi a un segundo plano durante las primeras horas de juego para darle mayor empuje al tema de la academia.

El juego nos presenta un calendario anual donde se irán programando todas las actividades importantes. Durante la semana se imparten las clases y al terminarla podremos tener un día libre para recorrer las diferentes secciones del monasterio, hablar con otros personajes y realizar algunas tareas y minijuegos que nos ayudarán a ganar experiencia, obtener objetos, mejorar nuestras relaciones con los alumnos y profesores, entre otras actividades.

Puede parecer que estas tareas nos hacen perder tiempo, pero a la larga nos ayuda para conocer mejor a nuestros alumnos, ver sus intereses y decidir mejor qué función tendrán en batalla. Además, si quedaste inconforme con el equipo elegido, podrás tratar con alumnos de las otras casas y, si logras tener buenas relaciones, existe la posibilidad de invitarlos a participar en tu clase.

Entre las actividades que tenemos para hacer en estos tiempos libres son: practicar la pesca, sembrar y cultivar en el herbario, invitar a almorzar o a cocinar con algunos alumnos (para mejorar su motivación), llevar clases de coro, responder correspondencia, entregar objetos perdidos a sus dueños o dar algunos regalos.

Algunas de estas tareas consumen puntos de actividad de nuestro personaje principal, por lo que si agotamos todos los puntos, no habrá más motivos para seguir dando vueltas por el monasterio. Sin embargo, a medida que vayamos subiendo nuestro nivel como profesor, podremos disponer de mayor cantidad de puntos y se habilitarán nuevas actividades. Por otro lado, si no queremos pasear por el Monasterio, podemos elegir que otros profesores dicten seminarios para subir puntos de habilidad de los alumnos interesados en esas materias.

Luego vienen las tutorías, donde tenemos unos puntos limitados para mejor algunas características de nuestros alumnos, como sus habilidades para manejar ciertas armas, fe (para ataques mágicos), liderazgo o montar a caballo. También les podemos trazar algunos objetivos para que estudien ciertas materias y al final de la semana podremos ver su progreso en éstas áreas. 

Resulta interesante que algunos alumnos nos pueden pedir conversar para cambiar sus objetivos. Por ejemplo si tenemos un alumno que le interesa la magia, nos pedirá que no trabaje habilidades de manejo de armas y nosotros podemos decidir si hacer caso o no a sus peticiones. Las decisiones tomadas afectarán su motivación y nuestro desarrollo como profesores.

Al lograr cierto nivel de destreza, los alumnos podrán rendir un examen para subir de clase. La ventaja que un solo personaje pueda aprender varias clases (de forma similar a Bravely Default) es que al momento de iniciar un combate, podremos elegir la que más nos convenga en el campo de batalla. Al finalizar el mes, siempre tendremos una misión de pelea que afectará la historia para el siguiente capítulo del juego.

Fire Emblem: Three Houses le dedica muchas horas a presentarnos todas estas mecánicas, que para variar lo hacen casi de golpe desde el inicio, por lo que tanta información puede aturdir un poco. Pero luego de jugar un par de horas se irá siendo más entendible y podremos apreciar todo el potencial de este nuevo modo de juego. Sin embargo, hacia la mitad del juego, el enfoque principal vuelve a ser los combates.

Como Nintendo piensa en todos, si no disfrutas de estas secciones puedes saltárselas y dejar que la IA defina todos esos valores, pero no serán tan precisos según tus necesidades estratégicas. Además al hacerlo te perderás interacciones o diálogos que le dan valor añadido a la historia y el factor sentimental por si algunos de tus personajes muere (si juegas en modo clásico de Fire Emblem, ya que no reviven).

 

¡Hora de las batallas!

Algunos escenarios consisten en grandes campos abiertos y otros se desarrollan en pequeños pasadizos, cambiando totalmente la estrategia a usar.

Si jugaste anteriores entregas de la saga, esta es la parte que te será más familiar, ya que básicamente guarda el mismo estilo de juego de siempre con algunas pequeñas variantes. Tenemos los clásicos combates por turnos de RPG táctico, donde tendremos que irnos moviendo por el escenario ocupando casillas y atacando a los enemigos que se encuentren en nuestro alcance. 

Primero se moverán las unidades aliadas, luego nuestras unidades y finalmente las enemigas. La variante en esta oportunidad es que los escenarios tienen nuevas características que irán afectando el curso de la batalla, como es el caso de una neblina que limitará nuestra visión, pudiendo aparecer enemigos repentinamente y más cerca de lo planeado o la inclusión de unas casillas para transportarnos a otras zonas.

A lo largo de las batallas, pude notar que todos los escenarios eran diferentes, tanto en diseño como en lo accidentado del terreno, brindando muchas opciones para plantear estrategias, dividiendo nuestras tropas o atacando en conjunto. Esto puede resultar obvio, pero en muchos juegos del género se podía percibir escenarios demasiado repetitivos, pero tenga la certeza que en Fire Emblem: Three Houses tendremos muchas variedad.

En esta oportunidad los ataques con armas estarán limitados dependiendo de los puntos de resistencia de cada una. Por ejemplo una espada inicia con 40 puntos y cada ataque le resta uno, pero si hacemos un ataque especial, usando alguna de las habilidades del personaje, le reducirá 3, 5 o más puntos. Si el arma se rompe, podrá ser reparada en alguno de los días de exploración en el Monasterio, pero lo ideal es nunca llegar a ese punto.

La clase de cada personaje podrá permitirnos adaptarnos al terreno, por ejemplo una unidad voladora será muy vulnerable frente a los arcos, pero podemos hacerla aterrizar para que no sea un blanco fácil, de igual manera una unidad a caballo puede desmontar para acceder a terreno más agreste. Todos estos elementos hace del combate estratégico muy interesante e implica un gran nivel de reto.

En algunas oportunidad nos tenemos que enfrentar a unos monstruos más grandes de lo normal, que ocupan varias casillas y además desarrollan una protección, por lo que algunas peleas pueden extenderse bastante tiempo para lograr la victoria.

 

Diseño y música

Visualmente se trata de un juego lleno de colores intensos, especialmente cuando se trata de representar y diferenciar las diferentes casas, lo que se percibe también como lleno de vida.

Fire Emblem: Three Houses usa un estilo gráfico cel-shading que encaja perfectamente con el estilo de juego, presentando personajes con el clásico look de anime. Eso si, no se puede negar que por temas de rendimiento de la Nintendo Switch, en algunos momentos las texturas presentan dientes de sierra y uno que otro bug con las colisiones.

El diseño del monasterio está lleno de detalles, pero a la larga no hay mayor interacción que solamente dar vueltas por ahí. En el caso de los escenarios de batalla, han cuidado mucho los detalles en el diseño del terreno, los enemigos y los efectos visuales de los ataques.

Hay que mencionar el gran trabajo de actuación de voz, ya que prácticamente todos los personajes hablan y además reflejan muy bien su personalidad a través de su tono de voz. Además, la cantidad de diálogos es inmensa teniendo en cuenta sus más de 50 personajes y de los cuales casi el 90% tiene diálogos especiales entre cada uno de ellos.

No hay que olvidar que en los momentos más importantes de la historia tenemos impresionantes cinemáticas animadas que son un deleite para los ojos y le dan un magnífico valor añadido al juego. Por otro lado, al inicio de algunos capítulos se relatan algunas historias o leyendas a través de dibujos con un trazo bastante suelto pero que recuerdan a litografías de épocas medievales, las cuales van tomando color hasta terminar en un gran y hermoso cuadro. Fantástico detalle.

La banda sonora de Fire Emblem: Three Houses no se queda atrás, regalándonos una gran variedad de temas que se dejan oír en todos los momentos de la aventura. Desde tonadas sencillas y relajantes mientras exploramos el monasterio, pasando por cánticos gregorianos cuando se habla del tema religioso, las ya clásicas marchas de guerra en los momentos más tensos y las melodías épicas para resaltar la victoria en batalla. Como vas a pasar muchas horas jugando esta entrega, es un alivio que la música sea un gran acompañante y en ningún momento te satura.

 

Conclusiones

La portabilidad de la Nintendo Switch hace que este juego sea ideal para jugar en cualquier momento y lugar, aunque el pequeño tamaño del texto en móvil sea un tanto difícil de leer.

Fire Emblem: Three Houses presenta muchas novedades que le dan un giro muy interesante a lo que se estaba viendo en la franquicia. A pesar que al inicio puede saturar la cantidad de información y mecánicas nuevas, como el tener que manejar las habilidades de nuestro equipo a través de clases y seminarios, termina siendo realmente entretenido, especialmente porque se puede sentir el progreso con cada semana que pasa.

Además, nos obliga a estar más involucrados con nuestros alumnos, haciendo que creemos verdaderos lazos de afecto con ellos, lo que se traduce en tener mucho más cuidado al dirigirlos en batalla, para que no mueran de una forma tonta. Eso sí, en caso suceda tenemos una pequeña mecánica adicional de regresar el tiempo un par de turnos (justificado por la historia) para corregir los errores, pero tiene usos limitados. 

La interfaz de usuario es poco intuitiva, especialmente al momento de administrar nuestros ítems o hacer los últimos preparativos antes de pelear. Creo que ese aspecto pudo ser mucho más fácil de entender.

Sobre la historia, sin duda está cargada de momentos muy intensos, además al tener que elegir al inicio por una de las tres casas, nos da grandes motivos para rejugar todo y tomar cada uno de los diferentes caminos para descubrir qué nuevos giros argumentales nos tienen escondidos. Por lo que tenemos muchísimas horas garantizadas de entretenimiento.

Nintendo ha sabido cumplir con lo prometido y nos pone ante de esos títulos que son imprescindibles para la Nintendo Switch y, sin duda alguna, el mejor y más grande Fire Emblem hasta la fecha.


El presente análisis de Fire Emblem: Three Houses fue realizado con un código de descarga para Nintendo Switch entregado por Nintendo.

 

 

9 Recomendado

Lo positivo:

  • Fantásticas historia llena de sorpresas y personajes carismáticos. Además por partida triple.
  • La manera de generar lazos de afecto con todos los personajes, los cuales son bastante complejos.
  • La gran cantidad de actividades para realizar y sobre todo, personalizar nuestro estilo de juego.
  • Batallas muy dinámicas y perfectamente balanceadas.

Lo negativo:

  • Al querer rejugar la historia con otra casa, la primera parte se puede sentir algo repetitiva.
  • Problemas menores de texturas pobres, dientes de sierra y bugs.
  • En modo portátil el tamaño del texto se siente muy pequeño. Interfaz poco intuitiva.
  • Algunas actividades se sienten un tanto tediosas luego de las primeras horas de juego.
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