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REVIEW

Dandy Ace – Review

Un rogue-lite encantador

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Publicado: 27 de junio del 2020

Plataforma: PC Publicado por Mad Mimic Desarrollado por Mad Mimic Lanzamiento:

De hecho, que les ha pasado. Se topan con un juego no muy conocido, no les llama mucho la atención, pero igual deciden probarlo -en mi caso por obligación-. Juegan un poco, pasan el primer nivel, le agarran el gusto, y 5 horas y varios intentos después se quedan con una sensación de satisfacción… pero a la vez con ganas de más.

Ese es mi caso con Dandy Ace, un juego del tipo rogue-lite desarrollado en nuestro país vecino Brasil por el estudio Mad Mimic. Un juego que llegó a mí por cosas de la vida -trabajo- y si bien al principio no me dio buena espina porque, uno, no es mi tipo predilecto de juegos, y dos, la primera impresión que me dio fue la de tener la estética de un juego de smartphone -de esos que te salen la publicidad en YouTube- me da gusto decir que al final me dejó un buen sabor de boca, pero que me dejo con un poco de sed de que exploten algunos elementos interesantes que tienen.

 

DANDY ACE: UN ROGUE-LITE ENCANTADOR

La historia va así, Dandy Ace es un mago prolífico y guapo -sobre todo guapo- de ojos dorados que con sus asombrosos trucos mágicos y encantadora presencia le roba el público al mediocre ilusionista de ojos verdes. Este, frustrado, encierra a Dandy Ace y a sus dos asistentes en un espejo hechizado. Ahora Dandy deberá escapar de esta extraña dimensión usando sus cartas mágicas a la vez que recupera todos sus poderes y habilidades.

Pero no lo tendrá tan sencillo pues tiene que superar cada nivel y derrotar a todos los enemigos y si pierde es regresado hasta el principio de todo, perdiendo casi todo el progreso logrado, además que el mapa y las cartas mágicas iniciales cambian al azar.

 

En ese sentido, Dandy Ace es un juego del tipo rogue-lite, un género de los videojuegos que se caracteriza por tener ciertos elementos del rogue-like, como contenido generado de manera procedural o aleatoria, pero que usualmente es mucho más amigable con el jugador ya que su estilo gráfico es más llamativo y no requiere tanta estrategia o habilidad para jugarlo.

 

Como dato curioso, el término rogue-like o “parecido al rogue” viene a partir del juego Rogue, un juego de 1980 en el que tienes que explorar calabozos en busca del Amuleto de Yendor. Este juego implementaba la “permamuerte”, es decir, si moría el personaje tenías que iniciar todo desde cero. Todo el mapa y enemigos cambiaban, así que cada jugada era distinta a las anteriores. Ahora sí, fin del dato curioso.

 

Volviendo a Dandy Ace, al inicio de cada nuevo “playthrough” -o «run» como el juego lo llama- se nos da tres cartas mágicas al azar, las cuales asignaremos al botón que queramos. En el camino encontraremos otras cartas mágicas (que podremos equipar como principales o como complemento de otras), planos de cartas mágicas más poderosas, fragmentos del espejo y oro.

 

A lo largo del nivel, solo podremos recuperar vida si desbloqueamos el ítem del «té» o si por suerte un enemigo deja un postre. Además que tomar el té toma unos cuantos segundos en los que quedas vulnerable a los ataques rápidos del enemigo.

 

También en cada nivel hay cofres que nos dan una carta al azar y una caravana que nos permitirá comprar con oro hasta tres cartas.

 

Y, al final de cada nivel hay una suerte de lobby que sirve como un descanso. En este podremos darnos el tiempo de revisar nuestras cartas y la combinación de estas, podremos recuperar algo de vida con una bandeja de té en la tienda de recompensas y nos espera nuestras dos asistentes en dos tiendas en las que podremos intercambiar los fragmentos y el oro obtenido a lo largo del nivel.

 

Una de ellas nos permite intercambiar fragmentos del espejo por cartas mágicas, cuyos planos hayamos encontrado, y también para desbloquear habilidades permanentes o iniciar con un poco de oro. Estas mejoras y el número de fragmentos invertidos para desbloquearlas son lo único que se mantiene a lo largo de cada intento o “run”.

 

La otra asistente nos intercambiará oro por unos tokens o amuletos que te dan ciertas habilidades temporales. Por ejemplo, quedar con 1 punto de vida si te dan un golpe fatal o resistencia al daño de rango, pero debilidad al físico, la mayoría tienen “trade offs” o contrapuntos -ganas algo, pierdes algo-.

 

Por último, el mapa se genera de manera aleatoria cada vez que perdemos; sin embargo, puede resultar algo monótono y repetitivo por partes ya que estas suelen ser similares. Una acotación es que aquí el juego incita a la exploración, a buscar llaves para desbloquear caminos bloqueados y si queremos volver a cierta zona contamos con unos portales que nos transportan a determinada área. Estos portales suelen estar después de cada enfrentamiento.

A grandes rasgos, Dandy Ace es un juego acumulativo, cuyo camino a la victoria se basa en que el jugador, ayudado del azar, afine sus habilidades y vaya acumulando otras que lo hagan más resistente a los enemigos de cada nivel.

 

Jugando con magia

En el apartado técnico, Dandy Ace se siente bien trabajado, con controles fluidos y animaciones sencillas pero vistosas. La navegación con el personaje es sencilla ya que además contamos con una flecha que nos indica hacia donde está apuntando y así también dirigir nuestros ataques. A pesar de que el juego recomienda que se utilice un mando, jugar con teclado y mouse también es posible con un poco de maña.

 

En cuanto a las mecánicas del juego, como mencioné, iniciamos el juego con tres cartas al azar y en el camino podemos ir desbloqueando o comprando otras más y así componer nuestro deck e ir mejorándolo.  Podemos asignar cada carta a un botón del controlador de manera rápida o podemos entrar al menú que nos da más opciones de personalización.

Las cartas vienen en tres colores: amarillo, azul y rosa. Y aunque no me queda claro que indica esta segmentación por colores -fácil se me pasó una explicación- pero al parecer el azul es de defensa, el rosa de ataque directo y el amarillo de ataque en área. Aquí hubiera apreciado una explicación algo más detallada o una suerte de pequeño tutorial in-game.

 

Las cartas pueden ocupar dos funciones: la principal, que es el ataque, y la complementaria, la cual le agrega un efecto secundario al poder principal. Los efectos secundarios dependerán del tipo de ataque de dicha carta, puede ser efecto en área, aturdimiento o añadirle daño extra.

Otra mecánica de las cartas es que también cuentan con niveles. A medida que progresamos en el juego, nos encontramos con enemigos más fuertes y necesitamos cartas más poderosas. Sin embargo, más de una vez me encontré con una carta repetida, pero de mayor o similar nivel, cuando en su lugar hubiera preferido una distinta. Mi suerte, supongo. Además, si tienes todos los slots ocupados simplemente dejas una carta atrás o la puedes “reciclar” si es que has desbloqueado esa habilidad.

 

Las cartas mágicas en general me parecen un concepto interesante. Abre un abanico de diferentes poderes y combinaciones que, añadiéndole el factor del azar, te obliga a adaptar tu estilo de juego y estrategia según lo que te toque… en cierta medida.

El problema aquí es que ese factor del azar en las cartas no termina siendo tan predominante. De las 7 veces que empecé desde cero, puedo decir que la mayoría tuve una composición similar. Siempre te dan la carta de “dash” (azul) -sino como escapas del peligro-, te dan una carta de ataque directo (rosa) como las burbujas o los naipes; y una de ataque en área, como las cartas explosivas.

En el caso de que me tocara un deck inicial distinto, la función de las cartas en sí tampoco es que varía demasiado como para sentir una severa desventaja. Salvo, tal vez, una ocasión que inicie con cartas trampa explosivas que si hicieron de ese “run” mucho más sencillo.

Esto cambia un poco cuando ya se desbloquean las cartas más poderosas, las cuales si son un espectáculo visual y de daño. Pero hasta que llegues a ese punto te va a tomar tiempo y más aún si decides desbloquear otras habilidades primero.

Entonces se puede decir que la dificultad del juego no radica tanto en su mecánica de cartas mágicas ni tampoco en el azar y creación procedural del mapa. En cambio, la dificultad está en la variedad de enemigos y como sus ataques y movimientos obligan a uno a cambiar su estrategia.

Hay varios tipos de enemigos, desde los más pequeñitos, que sirven para molestarte a cada rato, hasta los más recios que obligan a moverte de manera constante o te bajan una gran porción de vida de un golpe.

Con cada nivel aparece un nuevo tipo de enemigo, uno cuya habilidad hace que cambies tu estilo de juego al que ya te habías acostumbrado o que haga de tu ataque favorito ya no tan efectivo.

El juego sabe combinar una serie de ataques de cuerpo a cuerpo y a distancia, ataques lentos y rápidos que se vuelve más retador entre más enemigos hay. En los primeros niveles me sentía cómodo atacando desde lejos y nada más, pero luego aparecen enemigos como la reina o el ángel de la muerte que se mueven muy rápido, atacan a distancia o se transportan detrás de ti y hacen gran daño.

 

Te obliga a mejorar tu destreza, a definir tus prioridades, a saber medir los ataques, a moverte a un lugar seguro para recuperar vida, y, si ya sabes que vas a morir, a pensar en qué habilidad deberías desbloquear para que el siguiente “run” sea más sencillo.

Esa sensación de que perdiste por algo en que sabes puedes mejorar para la próxima y que el juego en sí no es tan difícil es lo que te tuvo rejugando Dandy Ace una y otra vez.

 

Un mago con estilo: Howl va al país de las maravillas

El apartado del estilo gráfico lo he dejado al último a propósito. ¿No han notado algo peculiar del estilo visual? ¿No les recuerda Dandy Ace a alguien? ¿O todo este mundo de fiesta de té, conejos y relojes a cierta locura literaria?

Si la respuesta es sí, felicidades, veo que eres una persona de cultura también -insertar meme aquí-. Si la respuesta es no, pues déjame decirte que tienes que expandir tus horizontes culturales literarios y audiovisuales.

Puede que sea mera coincidencia o que me equivoque y esté viendo cosas que no son. Pero, pero, pero… Dandy Ace tiene una cierta similitud a Howl Pendragon, personaje de la película del Estudio Ghibli El castillo volador de Howl. Tiene ese look de camisa blanca y un cobertor de color rosa con patrones de rombos, es rubio y bien parecido.

Y con respecto al escenario, pues tiene muchos elementos de la obra de Lewis Carroll: Alicia en el País de las Maravillas -mi libro favorito de todos los tiempos-. Pero tiene un toque más cercano a la visión de American McGee que vimos en American McGee’s Alice o Alice Madness Returns. Un País de las maravillas corrupto y retorcido, lleno de conejos y liebres atormentadas con la hora del té, relojes diabólicos y una ambientación que borda entre lo interesante e incómodo… Me encanta.

En lo personal creo que combinar estos dos mundos tiene mucho potencial. Es por eso que aquí me quede con ganas de ver un poco más. Salvo algunos lugares, la mayoría del mapa es similar, algo vacío y hasta repetitivo, así que me hubiera gustado ver este concepto explotar por todos lados y así destacar del resto de juegos, pero eso ya es un capricho mío.

 

CONCLUSIONES

Creo que una buena forma de describir Dandy Ace es que es un rogue-lite encantador. Ya ven como usualmente para hacerle justicia al título “rogue-lite” o “rogue-like” se suele darle al juego un estilo más sombrío que vaya de acorde con la dificultad usando calabozos y mazmorras o haciendo al juego difícil y muy penalizador a la derrota.

Pero Dandy Ace es todo colorido, todo luz y todo magia, incluso el estilo caricatura de los escenarios y enemigos. Y eso lo complementa proponiendo un buen reto en general para jugadores casuales pero que tal vez deja con ganas de más para los más entusiastas.

Dicho esto, creo que aún le falta definir bien algunas cosas o darles más presencia a otras. Si bien como rogue-lite tiende a darte mayores facilidades, en algunos aspectos me gustaría que le suba uno o dos puntos de dificultad para acentuar sus mecánicas. Por ejemplo, el factor del azar de las cartas iniciales, que estas sean tan variadas que de arranque ya tengas que pensar cual es la mejor combinación. También el efecto o tipo de daño que causan, si bien hay varios tipos de ataque directo, no es que la diferencia de estos sea crucial.

En general, ha sido una buena primera experiencia con Dandy Ace que aún sigue en desarrollo. Espero que para su lanzamiento contemplen hacer ciertos retoques que resalten las cualidades de este juego para que lo conviertan una experiencia distinta al resto de rogue-lites que hay.

Y si a te interesó el juego, ten en cuenta que Dandy Ace se lanza este de 28 de julio para las plataformas PC (Steam), PS4, Xbox One y Switch. .

 


Este review fue hecho con un código provisto por NVIDIA y en una PC con una RTX 2070 Super.

Para más información de la tarjeta pueden visitar el link de la web oficial de NVIDIA.

7 Bueno

Lo positivo:

  • Conceptos, arte y mecánicas interesantes que tienen potencial.
  • Tiene un buen balance de dificultad que atraerá a los jugadores casuales que desean un reto y pasarla bien.
  • La mecánica de las cartas mágicas resulta interesante con potencial de varias combinaciones de poderes.

Lo negativo:

  • Los "runs" resultan similares, el efecto del azar o generación procedural puede ser mejorado.
  • La mecánica de las cartas mágicas pueden tener más variación para hacer cada "run" más interesante y variado .
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