Imagen de Captain America: Super Soldier (PS3) - Análisis
REVIEW

Captain America: Super Soldier (PS3) – Análisis

Los buenos juegos basados en películas existen.

Comparte:

Por

Publicado: 08 de julio del 2019

Plataforma: PS3 Publicado por SEGA Desarrollado por Next Level Games Lanzamiento: 19/07/2011

¿Por qué este juego, y por qué hora?

Honestamente, porque hasta cierto punto, extraño los juegos basados en películas. Sí, aunque no lo crean.

Ahora, no me tomen a mal. Estoy consciente de que la mayoría de juegos basados en películas son bastante terribles —si no, anden a probar títulos como “Superman” para Nintendo 64, “Los Ángeles de Charlie” o “Aquaman” para la GameCube, o por qué no, “Thor: God of Thunder” para el mismísimo PlayStation 3. Todos esos juegos tienen algo en común: fueron hechos con el mínimo esfuerzo, y por ende, lucen horribles, se juegan peor, y en términos generales, no logran satisfacer ni a un jugador casual, ni a un fanático acérrimo de sus protagonistas. Son títulos hechos a la volada para darle algo de dinero a sus desarrolladores y a los dueños de las licencias —ni más, ni menos.

Pero no me quiero enfocar en juegos así. Si extraño los juegos basados en películas, es porque, durante mi infancia y adolescencia, llegué a enviciarme con varias producciones de gran calidad, las cuales, claramente, fueron hechas por fanáticos de las cintas, con tiempo y esfuerzo y dedicación. Me refiero a títulos como “Harry Potter y el Prisionero de Azkaban” para la Gamecube (un respetable clon de “Zelda”), tanto “El Señor de los Anillos: las Dos Torres” como “El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey” para la misma consola (excelentes juegos de acción), y por supuesto, el legendario “Spider-man 2”, también para la GameCube. Ese último juego ha sido tan importante, que terminó inspirando incontables secuelas y spin-offs, contando, incluso, el excelente juego exclusivo de “Spider-man” para PlayStation 4 que salió el año pasado.

Esos juegos y varios más son la máxima prueba de que se pueden hacer buenos títulos basados en películas, ya sean adaptaciones directas, o juegos que toman la misma premisa y la expanden, o que se desarrollan en el mismo universo, con los mismos personajes y locaciones, pero con una historia distinta. Y es gracias al cariño que le tengo a esa clase de juegos, que me animé a probar “Captain America: Super Soldier”. Después de todo, el mundo Marvel es tan rico y variado, que ha inspirado varios juegos a lo largo de los años, pero muy pocos son basados en las películas de la MCU —y de los que hay, la mayoría — el anteriormente mencionado “Thor: God of Thunder”, y “Iron Man” 1 y 2 —son bastante decepcionantes.

Pero de “Captain America: Super Soldier” había escuchado buenas cosas, y al final del día, no fui decepcionado. OK, no se trata de ninguna obra maestra, si no más bien de un divertido juego de acción claramente inspirado en la saga “Arkham” de Batman, en la que uno termina sintiéndose como el Capitán America en plena Segunda Guerra Mundial. Puede que las gráficas sean algo mediocres, y que la experiencia en general sea medio corta, pero mientras dura, “Captain America: Super Soldier” es un sólido juego de acción, con muy buenos controles, un sólido diseño de niveles, y combates realmente entretenidos (y por momento, retadores). Como fanático del personaje —al menos en su faceta cinematográfica—, la pasé bastante bien jugando “Captain America: Super Soldier”.

Como el juego salió a la venta en el 2011, se trata de una adaptación —o mejor dicho, spin-off— de la primera película del Capitán para la MCU, “Captain America: the First Avenger”. Los eventos del juego tratan de expandir aquel montaje que se ve en la cinta, donde el buen Capitán se ve involucrado en varias batallas de la Segunda Guerra Mundial, tratando de derrotar a la organización Hydra. Puntualmente, en el juego uno se tiene que infiltrar en el castillo del Barón Zemo (no, no es la versión que vimos en “Captain America: Civil War”) para liberar a prisioneros de guerra, y más importante, detener los maléficos experimentos del Doctor Zola, y el archienemigo de Steve Rogers, Red Skull. Sí, todo el juego se lleva a cabo en el castillo y sus alrededores, pero felizmente, termina siendo menos monótono de lo que suena.

Esto se debe a que, en general, el diseño de todas las áreas es bastante sólido, y que, a pesar de que la experiencia de jugar “Captain America: Super Soldier” es bastante lineal, el ambiente en el que uno se desenvuelve es lo suficientemente abierto como para que uno pueda ir a venir como y cuando quiera. La mayor parte del tiempo uno sigue la historia, sí, pasando por dieciocho capítulos llenos de acción, pero también es posible desviarse de cuando en cuando y visitar nuevas áreas,, algunas obligatorias, otras escondidas, para explorar y, por qué no, encontrar algunos secretos.

Pero me estoy adelantando. Como deben imaginarse, “Captain America: Super Soldier” es un juego de acción en tercera persona. Los controles van directo al grano: uno mueve al Capitán con el stick derecho, lógicamente, y la cámara con el izquierdo; el botón Cuadrado sirve para golpear a los enemigos, el X para saltar y/o esquivar, el Círculo para interactuar con elementos en los escenarios (como puertas e ítems), el R2 para lanzar el escudo, el L2 para apuntar antes de lanzarlo, y el L1 para cubrirse con el escudo. No hay mayor ciencia, pero felizmente, todos los controles responden muy bien, por lo que, felizmente, no me encontré con mayores frustraciones a la hora de involucrarme en peleas, o en secciones de platforming o puzzles.

En general, el sistema de combate es satisfactorio. De hecho, la manera en que pelea el Capitán, haciendo saltos y piruetas, le sorprendió tanto al actor Chris Evans, que terminó influenciando su estilo de combate en la segunda película, “Captain America: the Winter Soldier” (siendo honestos, esa debe ser la mayor influencia que ha tenido el juego en el canon del MCU). Pero fuera de eso, la mayoría de encuentros son entretenidos. Por más que solo haya un botón de ataque (Cuadrado), uno va encontrando diferentes maneras de atacar, combinándolo con el botón de esquive y el botón de bloqueo con el escudo. Además, cuando uno realiza ciertas acciones, puede ir llenando una barra de movimientos especiales para hacer finishers (bastante impresionantes, y presentados en cámara lenta), ponerse en modo “Super Soldado” (prácticamente invencible) por unos segundos, y más. No es nada revolucionario, pero está bien hecho.

La mayoría de encuentros son con enemigos que van desde científicos bastante débiles que se desmayan al primer golpe, hasta soldados rasos de Hydra, soldados con armadura, Screamers (unos mutantes que atacan con poderosas ondas de sonido), y monstruos con lanza granadas o lanzallamas. Estos últimos son un poco más difíciles de vencer, pero una vez que uno les agarra el truco, tampoco representan mayor problema. De repente los snipers son más fastidiosos, pero si uno calcula bien el bloqueo con el escudo, puede rebotarles el disparo, lo cual, honestamente, es bien satisfactorio. En realidad, las batallas son entretenidas pero no demasiado difíciles; a menos, claro, que uno juegue en la mayor dificultad (yo jugué en modo Normal).

Los enfrentamientos con los jefes, por otro lado, son un poco más decepcionantes. La mayoría dependen demasiado de los finishers y de los quick-time events (esto último no sorprende, ya que se trata de un juego de hace ocho años), y terminan siendo algo repetitivos. De hecho, el jefe final (el cual no les malograré), a pesar de ser visualmente impresionante, es insultantemente fácil de vencer. Yo esperaba un reto mayor, para ser honesto, pero terminé acabando con él rápidamente; considerando que el resto del juego había sido más variado y al menos había tenido peleas más duraderas, no pude evitar sentirse decepcionado por la batalla final.

Hay que admitir, eso sí, que el sistema de upgrades definitivamente ayuda a que el juego se sienta un poco demasiado fácil por momentos. Uno debe ir acumulando puntos, tanto a la hora de pelear como a la hora de encontrar ítems escondidos, para ir ganando nuevos ataques, y upgrades a través de esquemas. Estas mejoras le permiten a uno atacar a varios enemigos a la vez con el escudo, realizar movimientos especiales, tanto de defensa como de ataque, y hasta reducir la cantidad de daño que uno recibe. Entiendo que se trata de un Súper Soldado, pero especialmente hacia el final del juego, me terminé sintiendo demasiado poderoso, capaz de matar decenas de enemigos a la distancia con tan solo lanzar mi escudo. Fue demasiado.

Fuera de la acción, sin embargo, “Captain America: Super Soldier” incita al gamer a que explore todos los ambientes que le presenta. De hecho, aunque no lo crean, el juego me hizo recordar bastante a los platformers del Nintendo 64 en los que había que recolectar toda clase de ítems para completarlos al 100%. En este caso, tenemos toda suerte de objetos regados en todos los niveles, desde documentos de Hydra (los más comunes), hasta rollos de película (los cuales desbloquean pequeños videos), los diarios del Barón Zemo, maletines de Hydra, y por qué no, huevos (cuando los recolecté todos (eran 50), obtuve un Trofeo llamado “Eggman”, jeje). Todos los ítems suman puntos para sacar más upgrades, pero también pueden ayudar a desbloquear, por ejemplo, nuevos trajes para el Capitán, cada uno con sus propias ventajas.

Ahora bien, la manera en que los ítems están regados en los niveles si hace que uno termine por adoptar cierto patrón de juego, el cual, al menos a mi, no me aburrió, pero que estoy seguro podría resultarle algo monótono a algunos jugadores. Básicamente, como el juego es relativamente lineal, cada vez que entraba a una nueva área, acababa con todos los enemigos (si es que habían), buscaba ítems en todas las esquinas y en todos los pasajes escondidos o techos o lugares alejados que, para alcanzarlos, había que columpiarse o trepar paredes, y luego seguía con mi objetivo o misión. Los fólders, por ejemplo, están regados por todas partes y a la vista, pero los huevos o, especialmente, los rollos de película, si están más escondidos. Si no les molesta usar el mismo patrón de juego en cada área, la pasarán bien con “Captain America: Super Soldier” (como yo). Pero si les suena como algo aburrido… pues mejor busquen otra cosa.

En todo caso, fuera de lo ya mencionado, el juego sí incluye algunos momentos que logran otorgarle algo de variedad a la experiencia. Hay ciertos puzzles, por ejemplo, que uno tiene que resolver para abrir puertas o activar palancas. Son sumamente sencillos (unir números iguales, por ejemplo), pero al menos divierten. Y uno también utiliza cañones o metralletas en trípode, por momentos, para acabar con tanques o enemigos más fuertes, o hasta puede usar radios para comunicarse con los aliados, o mandar ataques aéreos para desbloquear ciertas secciones de los niveles. No es nada revolucionario, nuevamente, pero le da una dimensión extra al juego, y además, contribuye con la historia que se está contando.

A nivel técnico… pues hay que admitir que “Captain America: Super Soldier” es una mezcla de lo bueno, lo malo y lo feo. Lo bueno está en las animaciones, la música (algo genérica, pero va muy bien con las escenas de acción y la historia), y más importante, las actuaciones de voz. La mayoría del reparto de la película regresó regresó para grabar líneas completamente nuevas para el juego, por lo que tenemos a Chris Evans como el Capitán, Hayley Atwell como Peggy (quien desaparece hacia la mitad de la historia, dicho sea de paso), Sebastian Stan como Bucky (pre-Soldado de Invierno), y hasta Toby Jones como Zola y Neal McDonough Dum Dum Dugan. El único que no regresó fue Hugo Weaving como Red Skull…. lo cual no sorprende, considerando que ni siquiera quiso regresar para las películas posteriores a “First Avenger”. Su reemplazo en el juego, lamentablemente, tiene el peor acento alemán que jamás haya escuchado fuera de una caricatura.

Lo malo: las gráficas, en general, son bastante mediocres, haciendo un uso extenso de texturas en baja resolución, y geometrías básicas. El juego no luce mal, si no más bien, como un título para GameCube o PlayStation 2 en HD, y con algunos efectos interesantes de fuego, humo o agua. Y lo feo: cuando las cosas se ponen muy intensas (especialmente en los cutscenes), el juego tiende a alentarse, lo cual lo saca a uno de la ficción. No llega a tener un desempeño de diez frames por segundo ni mucho menos, y no es que esos momentos duren demasiado, pero sí se notan bastante. Estoy seguro que si los desarrolladores hubiesen tenido más tiempo, lo hubieran corregido, pero parece que ese no fue el caso.

La aventura principal dura unas seis horas, por lo que no se trata del título más extenso de la historia, pero si se afanan y tratan de conseguir todos los ítems escondidos, les puede durar un poco más. Adicionalmente, también hay un modo de Challenges, en los que uno tiene que pasar distintos niveles con diferentes estilos de gameplay, desde retos enfocados en combate, hasta búsquedas de huevos en laberintos, y más. No se trata de una opción súper compleja ni nada por el estilo, pero dichos Challenges están suficientemente bien hechos (y por supuesto, terminan siendo lo suficientemente retadores), como para que uno se quede un tiempo más con el juego.

En todo caso, por más que tenga algunos defectos, al final del día, la pasé bastante bien jugado “Captain America: Super Soldier”. Y cuando me enteré que fue hecho por los capos de Next Level Games (sí, los mismos de “Luigi’s Mansion: Dark Moon” y, este año, “Luigi’s Mansion 3”… ¡por qué no!), no me sorprendí. Es un título hecho por gente a la que le importa su trabajo, y por ende, el resultado, aunque algo parecido a títulos como “Batman: Arkham Asylum” (especialmente en los que se refiere al combate), es muy satisfactorio. Puede que “Captain America: Super Soldier” no sea una obra maestra, pero en lo que se refiere a juegos basados en películas, no está del todo mal, e incluso en comparación a otros títulos de acción en tercera persona, no queda mal parado. En serio, por más que hayan pasado once años desde que salió, denle una oportunidad: no se arrepentirán. Después de todo, le permite al jugador sentirse como el Capitán América, y creo que ese era el objetivo más importante que el juego tenía que cumplir.

7.5 Muy Bueno

Lo positivo:

  • Los controles responden muy bien
  • Excelente sistema de batalla
  • Actuaciones de voz por parte de los actores de la película
  • Sistema de upgrades e ítems escondidos

Lo negativo:

  • La trama es algo genérica
  • Gráficas mediocres
  • Se alenta durante los momentos más caóticos
  • Jefes decepcionantes
Comparte: