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Astral Chain (Nintendo Switch) – Análisis

De lo mejor que ha hecho Platinum Games.

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Publicado: 06 de septiembre del 2019

Plataforma: Nintendo Switch Publicado por Nintendo Desarrollado por Platinum Games Lanzamiento: 30/08/2019

Poco a poco me he ido convirtiendo en un fanático de Platinum Games. Recuerdo que mi primera experiencia con uno de sus juegos, fue con “Madworld” para la Nintendo Wii (una de sus propuestas más infravaloradas), e inmediatamente me pasé a “Bayonetta” (la versión para PlayStation 3, lamentablemente), la cual, adicionalmente, me convirtió en fanático de esa franquicia en particular. Años después, fui ligeramente decepcionado por “Wonderful 101”, pero lo bueno siguió con “Metal Gear Solid: Revengeance” (sí, sí, no tiene nada que ver con los juegos principales, pero igual es un excelente título de acción), y, por supuesto, “Bayonetta 2”. Mientras menos se diga sobre “Star Fox Zero”, sin embargo, mejor.

Lo cual, evidentemente, me lleva a “Astral Chain”, su más reciente título exclusivo para la Nintendo Switch. Como se deben imaginar —si es que consideran los trabajos previos de Platinum—, “Astral Chain” es un intenso y a veces exagerado juego de acción, el cual, sin embargo, y como para diferenciarlo de los demás juegos de Platinum, incluye nuevas mecánicas en lo que se refiere al sistema de combate, y hasta introduce una estética novedosa, como para que no parezca que se podría llevar a cabo en el mismo universo que “Bayonetta”, por ejemplo. Visualmente espectacular, y rápido y furioso en lo que se refiere a la acción, “Astral Chain” es uno de los juegos que más me ha divertido en la Nintendo Switch, y que creo que todo aquel que tenga dicha consola, debería animarse a probar.

“Astral Chain” se lleva a cabo en un futuro no tan distante, donde unas puertas interdimensionales se han abierto, haciendo que unas criaturas llamadas Quimeras invadan el mundo, obligando a la raza humana a vivir en una ciudad flotante llamada El Arca. Felizmente, los humanos cuentan ahora con una fuerza especial llamada Neuron, la cual se encarga a proteger a los ciudadanos de a pie de las Quimeras, quienes quieren infectarlos con un virus llamado Redshift Corruption. Para hace eso, lo soldados de Neuron pueden utilizar Legiones —Quimeras domesticadas que sirven como sus (poderosos) compañeros de combate.

Si “Astral Chain” se llama así, es porque las Legiones están conectadas a cada soldado a través de cadenas —lo cual no lleva a tantas discusiones sobre la libertad de estas criaturas como uno esperaría. El mundo en el que se desarrolla “Astral Chain” es fascinante, y está suficientemente bien desarrollado, pero la trama no es lo más importante en este juego. Acá lo que verdaderamente importa es el gameplay —el sistema de combate, y hasta lo que uno puede hacer entre cada pelea. El contexto en el que estas situaciones se llevan a cabo no carece de valor, pero a diferencia de los juegos que un encuentra en las consolas de la competencia, por ejemplo, no es el foco de la experiencia.

Uno puede elegir de entre dos personajes —dos hermanos (un hombre y una mujer) cuyo padre es un soldado de Neuron. Si hay una decisión cuestionable en “Astral Chain”, tiene que ser la de convertir al jugador en un personaje mudo, al más puro estilo de “The Legend of Zelda”. Usualmente, un protagonista de ese tipo no me fastidiaría demasiado, pero considerando que “Astral Chain” contiene varios cutscenes con actuaciones de voz y motion capture, y que, encima, el protagonista tiene una relación tan cercana con dos de los personajes principales del juego, el hecho de que nunca hable es simplemente… extraño. El personaje —a quien uno le puede otorgar su propio nombre, dicho sea de paso— nunca cobra vida, nunca obtiene una personalidad, lo cual es una verdadera pena. A estas alturas del partido, podríamos decir que hasta personajes mudos como Link tienen una personalidad definida —lamentablemente, ese no es el caso del protagonista de “Astral Chain” (ya sea el chico, o la chica).

Pero comencemos con lo bueno. Lo más atractivo en “Astral Chain” es, definitivamente, el sistema de combate. Uno presiona el botón ZL para soltar a la Legión, la cual puede ser controlada con el stick derecho. Uno puede utilizar la cadena anteriormente mencionada para meterle “cabe” a los enemigos o atraparlos, o simplemente mandar a la Legión a que acabe con ellos. Lamentablemente, el protagonista cuenta con un contador circular; una vez que dicho contador se vacía, la Legión se pone a descansar (hasta que el contador se vuelva a llenar), dejándolo a uno peleando solo, ya sea con armas de fuego, o con ítems que permiten un estilo de combate más cercano.

Adicionalmente, la Legión también puede utilizarse fuera de los combates para distintos propósitos. Uno puede llevarla a investigar partículas de Redshift, por ejemplo, o también usarla —junto con la cadena— para llegar a lugares normalmente inaccesibles. No obstante, lo más satisfactorio se lleva a cabo durante las peleas —cuando uno llega a sincronizar perfectamente con la Legión —no se preocupen, el juego se encarga de avisarle a uno cuando esto sucede—, o cuando trabajan en equipo para acabar con uno o dos enemigos particularmente complicados.

Eso sí, no es que los controles en “Astral Chain” sean complejos o que no funcionen… pero sí es cierto que el juego aprovecha al máximo todos los botones del mando en la mayor parte de situaciones (especialmente las batallas). Uno no solo tiene que tener en cuenta a la Legión luego de apretar el ZL —o moverlo con el stick derecho—, si no que también tiene que prestarle atención a su personaje, quien, como mencioné líneas arriba, también puede atacar por su cuenta. Y encima, hay que considerar su barra de vida, la cual solo puede ser rellenada con ítems tanto permanentes —uno se los queda durante varios niveles hasta que sean utilizados— como temporales —solo pueden ser usados en el nivel donde fueron encontrados. Es bastante por considerar, por lo que las primeras batallas entre Legiones y Quimeras pueden sentirse un poco muy caóticas.

Adicionalmente…. la Quimera con la que uno termina peleando también puede traer consigo ciertas variables a la batalla. Algunos enemigos principales, por ejemplo, tienen enemigos secundarios que actúan como escudos, y por ende tienen que ser derrotados primero para poder acabar con su jefecito. También hay otras que se esconden bajo tierra. Y por supuesto, a la hora de mandar una Legión, uno puede elegir a qué enemigo atacar, e ir moviendo a la criatura de un oponente a otro, o dejarla con uno solo, para que se muera lo antes posible. Hay que pensar tácticamente durante todas las batallas, lo cual se acentúa, incluso, durante las peleas contra los Jefes, quienes suelen mezclar varias de las situaciones mencionadas anteriormente, para desarrollar combates retadores, pero innegablemente divertidos.

¿Qué más? Uno puede esquivar ataques a último momento para tener un par de segundos en cámara lenta, al más puro estilo de “Bayonetta”. O también puede puede usar a la Legión para atacar enemigos aéreos, o conseguir Gene Codes con ciertos ataques, para ir eligiendo de entre varios ítems en un árbol de habilidades, como seguramente han visto en varios otros títulos. Las habilidades que uno pueda utilizar dependen de la Legión que tenga equipada en el momento —sí, uno va encontrando diferentes Legiones a lo largo de la aventura—, y son equipadas en los botones X e Y. Además, cada una de las Legiones tiene un estilo distinto, lo cual influye a la hora de resolver puzzles bastante ligeros, a decir verdad— fuera de los combates. Hay Legiones que pueden destruir barreras, Legiones que pueden atacar desde lejos, y hasta Legiones que pueden ser montadas. ¡Así que elijan bien!

Por otro lado, está el IRIS. Con solo presionar el botón +, uno puede escanear los niveles para buscar pistas, o cuando se está en combate, para conseguir información sobre los enemigos. Se trata de una opción particularmente útil cuando uno se siente atascado en cualquier nivel, y que me recordó, curiosamente, a juegos como los de “Metroid Prime”. Como se deben estar dando cuenta, “Astral Chain” mezcla varios conceptos y características de muchos otros juegos —y de diversos géneros—, pero de alguna manera, logra hacerlos convivir los unos con los otros. “Astral Chain” hubiera podido muy fácilmente sentirse como un “arroz con mango”, pero felizmente ese no es el caso.

Fuera de los combates, “Astral Chain” es un juego relativamente lineal, pero felizmente uno puede explorar de cuando en cuando para meterse en misiones relacionadas más a la investigación. Es en ellas donde uno tiene que conseguir evidencia —el personaje principal es una suerte de policía, después de todo—, y tratar de desarrollar una narrativa creíble. No es la mecánica más compleja que el juego tiene para ofrecer —especialmente en comparación al sistema de combate—, pero es lo suficientemente divertida como para sentirse como un respiro bien merecido. Además, los niveles cuentan con varias misiones secundarias —y opcionales—, las cuales terminaron siendo mucho más variadas de lo que esperaba, y que en ciertos casos, me llegaron a dar ítems sorprendentemente útiles. “Astral Chain” no es un juego de acción más del montón, y por ende, termina sintiéndose incluso más único que varios de los otros títulos desarrollados por Platinum.

A nivel técnico, “Astral Chain” es de lo mejor que haya visto en la Switch. Sí, sí, es posible que se hubiera podido ver incluso mejor en una consola de la competencia, pero “Astral Chain” es un juego de Nintendo, el cual pueden llevar a todas partes gracias al modo portátil de la Switch. En todo caso, sin llegar a considerar comparaciones sin sentido, vale la pena mencionar que las gráficas del juego son absolutamente sublimes —el diseño de los personajes es atractivo, las locaciones son coloridas, y las animaciones son increíblemente suaves. De hecho, lo único que me fastidió fue el movimiento de las bocas en algunos cutscenes, donde lucían fuera de sincronización. Sí, encontré algo de lag en el modo portátil de la Switch, pero en general, el juego corre perfectamente, aprovechando al máximo su sublime dirección de arte, y hasta la divertida banda sonora de Satoshi Igarashi. No es particularmente memorable —no me hizo tararear por días, como la música de “Bayonetta”—, pero cumple su cometido.

No hay mucho más que pueda escribir sobre “Astral Chain”. Se trata de una de las experiencias más entretenidas que haya tenido hasta ahora en la Nintendo Switch. Combinando un complejo —pero muy bien realizado— sistema de batalla, con secuencias muy satisfactorias de investigación, una trama sencilla pero cumplidora, y gráficas de primer nivel, “Astral Chain” se ha convertido rápidamente en uno de mis juegos favoritos de la consola, y por qué no, en uno de los juegos de Platinum Games que más he disfrutado (siendo superado, únicamente, por la fabulosa “Bayonetta 2”). No le hagan caso a los trolls de Internet (¿sigue siendo necesario decir eso?) —prueben “Astral Chain”. Si son fanáticos de la acción vistosa y enérgica, de las historias de ciencia ficción, y en general, del estilo tan único de Platinum Games, la pasarán de lo lindo.

Este análisis fue realizado con un código de descarga para la eShop de Nintendo Switch brindado por Nintendo.

9 Recomendado

Lo positivo:

  • Complejo y satisfactorio sistema de batalla.
  • Controles precisos.
  • Sublime diseño de arte.
  • Excelente 'world-building'.

Lo negativo:

  • La curva de aprendizaje puede ser un poco empinada.
  • La sincronización del diálogo no es perfecta.
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