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Análisis One Piece Pirate Warriors 4

En la repetición está el gusto

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Publicado: 05 de abril del 2020

El fenómeno de One Piece es realmente algo sin precedentes. Se han producido casi mil episodios del anime; y el manga, que se ejecuta desde 1997, tiene casi mil millones de copias en circulación. A pesar del deseo inicial del creador de la serie, Eiichiro Oda, de que se ejecute durante solo cinco años, pareciera que One Piece podría continuar indefinidamente.

Al similar ocurre con los juegos de la saga Warriors de Omega Force se han convertido básicamente en su propio subgénero (Musou), cuyo principal atractivo de cada nuevo lanzamiento que radica en ver a protagonistas de turno luciendo sus movimientos frente a hordas de enemigos. Es que Pirate Warriors 4 –y por extensión todo título de la saga Warriors de Omega Force- es una aventura de acción extremadamente agradable que es pomposa en el espectáculo y ligera en profundidad que se mantiene enfocado en ideas bien establecidas y en un combate agitado.

Navegando por la Gran Line

La experiencia inicial con One Piece: Pirate Warriors 4 tendrá lugar en el Registro dramático, que enseña los conceptos básicos del combate y, lo más importante, presenta lo más cercano que este juego tiene para ofrecer que se asemeja a una historia. Aquí se ofrecen seis arcos, cada uno con una colección de escenas y misiones; y aunque las escenas están bien, la narración es un completo desastre. Sería imposible para los desarrolladores resumir estas historias de una manera que fuera convincente y compacta, por lo que parece que optaron por inclinarse más hacia la última opción. Los arcos se desarrollan más como una versión de resumida con un ritmo vertiginoso menos como una historia coherente y los detalles de la historia o los eventos que no se centran directamente en una batalla son forzadas a largas escenas expositivas con una mínima cantidad de información para darle contexto de lo que está sucediendo. Algunos funcionan pero la mayoría no y si no eres fanático de One Piece, casi no tendrás idea de lo que está sucediendo.

Esto sería un inconveniente condenatorio en muchos otros juegos de acción, pero para un juego de Warriors, hay cierta indulgencia. Esta es una serie que desde hace mucho tiempo ha sido conocida por tramas ingeniosas y organizadas a toda prisa para mantener unidos los elementos del juego, y eso es justo lo que se espera en esta entrega. Los trazos generales están en su lugar para darle una visión general de lo que está sucediendo, y eso es todo lo que realmente importa. Tal vez podría verse como una oportunidad perdida que los desarrolladores no aprovechen la oportunidad de contar una historia más interesante, pero este es un caso raro en el que un mayor enfoque en la trama realmente resultaría más un problema que una solución.

Omega Force sabe que la gente va a comprar One Piece: Pirate Warriors 4 por su jugabilidad, y en este sentido, ciertamente no decepciona. La mayoría de los niveles te colocan en un escenario similar a un laberinto que consta de varios «torreones» interconectados por corredores. Ganar cada etapa es una cuestión de encontrar y vencer a los comandantes del otro equipo, generalmente intercalados con una serie de otros objetivos secundarios, como escoltar a un miembro del equipo a un punto predeterminado en el mapa. Y si hay una cosa que One Piece Pirate Warriors 4 realmente parece entender muy bien es la relación progreso y recompensa, la teoría inherente a todo videojuego, que ofrece una tasa constante de recompensas menores para mantener al jugador enganchado. Por otra parte, uno de los mejores aspectos de Pirate Warrios 4 es el cuidado que se le ha puesto a cada uno de los personajes disponibles durante la aventura. Si bien todos comparten exactamente el mismo patrón de movimientos combinados entre golpes ligeros y pesados, cada combo será diferentes dependiendo del personaje que se escoja. Asimismo cada personaje tiene un tipo asociado que le da unas propiedades exclusivas a la hora de luchar, sin mencionar que en esta entrega se ha añadido la posibilidad de controlar a piratas gigantes, como Kaido o Big Mom. Todo esto da como resultado un sistema muy rico que nos permite realizar movimientos visualmente fantásticos si sabemos encadenar bien nuestros golpes: Maniobras aéreas, movimientos especiales e incluso desplazamientos rápidos que consumen parte de nuestra barra de resistencia, convirtiendo los enfrentamientos en combates frenéticos contra cientos de enemigos con la posibilidad de romper algunos elementos del escenario. Glorioso caos.

Menos contenido, nuevos fallos

Queda claro que nadie va a adquirir este título por su apego a la historia (Para eso es mejor remontarse al manga/ anime), pero en muchas formas su contenido se siente más liviano que su entrega anterior, Pirate Warriors 3. En otras palabras, el anterior título de la saga también daba saltos entre momentos compactados de la serie, pero al menos permitía enfrentarse a casi todos los villanos y revivir más momentos de la obra de Oda. Es un tanto decepcionante que este título opte por recortar los enfrentamientos en vez de ser una mejor versión de su predecesora.

Por otra parte, el apartado técnico también puede ser decepcionante. No se puede ignorar la cantidad de texturas de baja calidad, caídas de velocidad de cuadros y el manejo de la cámara que en el peor de los casos pueden sacar a los jugadores de la inmersión de la batalla. Y al respecto, una mención a este último punto porque en el juego existen numerosas ocasiones en las que la perspectiva del jugador puede quedar atrapada entre edificios o enemigos, lo que requiere una reconfiguración constante tanto de la cámara como del apuntado automático.

En la repetición está el gusto

¿Dónde radica el éxito de One Piece? Personalmente, la obra de Oda tiene el equilibrio perfecto entre acción, comedia y drama. Oda ha perfeccionado tanta esta marca personal que en One Piece pueden haber episodios con una carga emocional tan fuerte para saltar al rídiculo cómico en medio de una batalla épica.

Lamentablemente Pirate Warriors 4 adolece de la capacidad para conectar emocionalmente con su público y ese es quizás su carencia más grande. De hecho esta sub saga encaja perfectamente en aquella metáfora de un mar con un centímetro de profundidad. Hay docenas de mapas y misiones para luchar, docenas de personajes con los que luchar y progresar, pero todo se reduce a hacer exactamente lo mismo hasta el infinito. La experiencia será la misma la segunda hora que la décima o vigésima hora, ya que gran parte de la «variedad» que se ofrece se mantiene principalmente en un nivel superficial.

Sin embargo, esto no es del todo malo. A veces, es bueno jugar algo que te permita apagar tu cerebro y obtener una experiencia consistentemente gratificante, aunque no sorprendente. Hay cierto encanto en lo simple, en revisar momentos comunes y recordar con una sonrisa aquellas escenas que hicieron grande a la obra de Oda.

Conclusión

Si has jugado un juego de la saga Pirate Warriors antes, básicamente has jugado One Piece: Pirate Warriors 4. La historia es resumida y lineal, posee gráficos bastante decentes y es un juego de acción algo superficial pero satisfactorio. Si alguna vez tuvieron la curiosidad de qué se trata este subgénero este es un buen punto de inicio, pero si eres un fanático desde hace mucho tiempo, recomiendo que te preguntes si quieres más de lo mismo y que decidas en función de eso. One Piece: Pirate Warriors 4 es lo más alejado de reinventar la rueda pero tiene un estilo único y divertido que no deja a nadie insatisfecho.

7 Bueno

Lo positivo:

  • Combate frenético y divertido. Un musou en toda regla.
  • Especial cuidado en cada personaje. No hay dos combatientes iguales.
  • El juego propone un cierre alternativo al arco de Kaido.

Lo negativo:

  • Si no eres fan de One Piece es probable que no comprendas la trama.
  • Algunos errores técnicos arruinan la experiencia y la inmersión en el juego
  • Tiene menos contenido que su predecesor Pirate Warriors 3.
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